FrAgMeNtOOOOOoooo.....BoRrAdOreS!!

>> domingo, 27 de diciembre de 2009


HoLa!

Con este bonito ambiente navideño me permito regalarles esto que se les gustara a muchos! si señor! los primeros 3 capis de Borradores y que les parece la portada???....

Escogi el amarillo represnetando el dorado, la luz, alegrias y calidez irradiada. Como saben en la historia el sol tiene un papel principal dentro de los personajes y por esto y otros pequeños detalles que hallaran en las figuras del cabello espero puedan ver las claves que les dejo de lo que sera la historia.

Bien dejo tanto parloteo y disfrutenlo!

Aqui estan los links! si hay un problema con ellos no duden en avisarme :D

Link 1

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XoXO

Brizz

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APRENDER A VIVIR...AN

>> miércoles, 16 de diciembre de 2009

CAPITULO 4.


Llego tarde, llego tarde- iba pensando mientras corría por el pasillo del instituto. Dios como odiaba el tráfico de Los Ángeles. Después de una impresionante carrera por el aparcamiento y medio instituto llegué a clase, cogí aire, abrí la puerta y cuando miré dentro me encontré con un zoológico. Todos mis compañeros estaban sentados encima de los pupitres hablando los unos con los otros, riendo y en el caso de Dylan metiéndose mano con una animadora:

  • Alex, ei. Buenos días.- me dijo Haley con una sonrisa.

  • Hola.- le dije dejándome caer a su lado.- ¿No hacemos clase?

  • Parece que no.- me contestó Tyson.- Estábamos hablando sobre esta noche. Dan un concierto en Santa Mónica, iremos todos ¿vienes, no?

  • Eh...pues yo, no se si puedo ir.- dije.

  • Vamos, si ayer tu hermana me dijo que tenia una fiesta de pijamas, que no tenías que cuidarla.

  • Lo se, es solo que...- maldita Chloe.

  • Es nada,te vienes.

  • Vamos, Alex. Te divertirás.- insistió ahora también Haley.

  • Bueno, intentaré venir, pero no os prometo nada.- les dije dándome por vencida.

  • ¡Genial!- dijo Haley.- puedes venir a cenar a mi casa y luego nos vamos en mi coche.

  • Vale.


Pasamos lo que quedaba de “clase” con Haley y Tyson hablando sobre la salida de la noche. La verdad es que no se si me apetecía ir o no, es decir, no quería ir pero tampoco quería quedarme en casa, en mi casa en un momento o en otro iba a llegar mi padre, pero en la playa seguramente habría mucha gente y a mi lo que me venia de gusto es poder estar tranquila por una vez, sola con la seguridad de que nadie me viniera a hacer nada.


Después de esa No clase, me fui a mi clase de alemán en donde Kevin, mi compañero de pupitre me saludó un poco demasiado eufórico:

  • ¡Hola Alex!

  • Hola.

  • Ya es viernes ¿no estas contenta?

  • La verdad es que me da un poco igual.

  • Vaya, yo estoy super contento. Estaba deseando que fuera fin de semana. Estoy harto del instituto.

  • Pues disfruta tus dos días de libertad.

  • Y medio.- corrigió él.- ¿Vas a hacer algo especial?

  • Nada...bueno, puede que esta noche vaya a un concierto.

  • ¿El que hacen en Sta. Mónica?

  • Supongo, no se, Haley y Tyson me invitaron a ir.

  • Así puede que nos veamos esta noche.


En ese momento empezó la clase y durante ese rato hablamos muy poco ya que lo que nos estaban explicando era bastante complejo y difícil de entender. Yo aun pillaba alguna cosa pero a mi lado, Kevin, se estrujaba el cerebro. Cuando esa odiosa clase llegó a su fin salí disparada hacia mi siguiente clase, física con Tyson. Él ya estaba allí, estaba sentado en su mesa hablando con el chico que se sentaba delante de él, caminé hasta mi mesa y me senté. Inmediatamente los ojos de Tyson se posaron en mi y me dedicó una sonrisa, yo le respondí con una mueca:

  • ¿Será posible que siempre estés enfadada, chiquitina?

  • No estoy enfadada. Estoy estresada. ¿Y se puede saber cómo lo haces tu para estar siempre de buen humor?

  • Es un talento natural. ¿A que se debe tu estrés?

  • A que no he pillado nada en mi clase de alemán.

  • Estás loca por hacer alemán. No me extraña que no entiendas nada.

  • Gracias por tus ánimos.

  • De nada.

  • ¿Has hecho los ejercicios?

  • Hmm...mas o menos.

  • ¿Qué significa mas o menos?

  • Que no.

  • ¿Es que tu nunca haces nada?

  • Bueno, la verdad es que me planteé hacerlos, de verdad que si, estaba apunto de ponerme con ellos pero entonces me llamó Dylan y nos fuimos a hacer surff. Tu sabes, había unas olas increíbles.

  • Eres todo un caso.


Llegó el profesor y después de corregir los ejercicios nos explicó la siguiente parte del temario y nos mandó mas ejercicios. Estuvimos la resta de la hora en silencio haciéndolos, bueno, en mi caso tratando de hacerlos con Tyson ayudándome. La verdad es que lo entendía mejor cuando me lo explicaba Tyson que el profesor. Cuando sonó la campana suspiré aliviada y empecé a recoger mis cosas y salí de la clase arrastrada por Tyson puesto que según él se estaba muriendo de hambre. El tipo, puso la mano sobre mi mochila y me empujo por todo el pasillo hasta llegar a velocidad sobrehumana a la cafetería. Una vez allí, nos pusimos en la cola de la comida y el loco de mi amigo llenó y cuando digo llenó es literalmente,su bandeja.

Fuimos a sentarnos en nuestra mesa y esperamos a que llegaran los demás. Haley llegó después de John y David (con los que apenas había cruzado un hola y un adiós, ellos simplemente estaban en su mundo) y llegó realmente enfadada, dejó su bolsa sobre una silla y se fue sin decir nada a buscarse un sándwich, cuando volvió fulminó a Dylan con la mirada y empezó a comer en silencio:

  • Haley de verdad que lo siento mucho.- empezó Dylan.

  • Vete a la mierda.- le respondió ella.

  • En serio, se me escapó, no fue intencionado.

  • ¡Me importa un comino que se te escapara, me han castigado por tu culpa!

  • Rubia, respira. Te a va a dar algo.- dijo Tyson.

  • ¡Tu callate también si no quieres que empiece contigo!- Haley debía estar realmente enfadada para hablarle así a Tyson ya que por un regular cuando él le decía algo ella babeaba como un perrito faldero.

  • ¿Pero que le has hecho?- le preguntó Tyson a Dylan.

  • Si querer le he dicho a mi madre que Haley tiene un piercing.- contestó Dylan.

  • ¿Y eso es tan grabe?- pregunté yo.

  • ¡Para mi madre si, ella quiere que vista de rosa!- dijo Haley.- lo siento Alex, no voy a poder ir esta noche.- se disculpó conmigo.

  • Oh, no importa. Tampoco me apetecía mucho ir, me quedaré en casa.- le dije yo.

  • Ah, no. ¡De eso nada!- dijo Tyson.- Tu vas a venir igual.

  • ¿Qué? No.¿Por qué? Apenas conozco a nadie, Tyson.- le dije.

  • Bueno, mas motivo. Así conoces gente.

  • No se como llegar.

  • No te preocupes. Te pasó a buscar por tu casa y vamos en mi coche.- iba a protestar pero Haley me tapó la boca.

  • Necesitas pasarlo bien, Alex.- me dijo Haley.- Ve y diviértete.

  • ¡Maldito chico torre!- entonces Tyson, Dylan y Haley empezaron a reír como locos.- espera ¿dije eso en voz alta?

  • Si, creo que si.- dijo Dylan limpiándose una lagrima.- ese es un gran apodo.

  • Lo se.


Terminamos nuestro almuerzo entre bromas y luego nos fuimos a clase. Durante la ultima hora se podía respirar el ambiente festivo. Cuando salí al aparcamiento me encontré a Tyson reclinado sobre el capó de mi coche fumándose un cigarrillo con aire vacilón, mientras me acercaba a él sentí a unas chicas suspirar mientras pasaban cerca de nosotros:

  • ¿Qué haces restregando tu culo por mi coche?- le dije.

  • Lo estaba marcando, pensé en mearme en la rueda pero creí que te enfadarías.- me contestó en mi mismo tono.

  • Menos mal que no lo has hecho.- y le sonreí.

  • ¡Vaya! Sonríes.

  • De vez en cuando lo hago. Ahora dime ¿me esperabas por algo?

  • Quería decirte que pasare a recogerte a las 9.

  • ¿Te importa si vengo yo a tu casa?- le dije para que mi padre no le viera.

  • Puedo pasar a por ti.

  • Lo se, pero no quiero que mi padre se piense que estoy saliendo contigo.- le dije mintiendo a medias. Realmente no quería que mi padre volviera a ver a Tyson.

  • ¡Oh! Eso me duele.- dijo fingiendo que se limpiaba una lagrima.

  • Te dolería mas que mi padre te pateara el trasero.- o que me lo pateara a mi que probablemente es lo que pasaría si volviera a verlo cerca de casa.

  • Cierto. Bueno, pues te espero en mi casa a las nueve.

  • Ahí estaré.- y se fue para su coche.

  • Oye.- me gritó. Me volteé a verlo.

  • ¿Y ahora qué?

  • Ponte guapa, eh.

  • Vete a la mierda.


Él se rió y se fue antes de que yo pudiera atacarlo. Tiré la mochila en el asiento trasero del coche y me subí para ir a buscar a Chloe a la escuela. Una vez allí arreglé las cosas con Allison para llevar a Chloe a su casa sobre las siete. Después mientras conducía para casa Chloe me dijo que necesitaba ir a comprar material escolar para su proyecto de ciencias. Le prometí que mañana iríamos a comprarlo y fuimos a casa ya que ella estaba emocionada y quería prepararse para la fiesta de pijamas.

Una vez en casa la ayude a prepararse, cogimos su pijama favorito y lo metimos en su mochila de Hello Kity, metimos también su cepillo de dientes y sus zapatillas en forma de conejito. Cuando ya creía que lo teníamos todos Chloe abrió su armario y sacó una de sus Barbies y también la metió en la mochila. Nos acordamos del regalo de Emma y lo pusimos junto a la mochila. Después pasamos el resto de la tarde viendo la Sirenita. Cuando se terminó la Sirenita y cuando Chloe ya no podía esperar mas tomé las llaves del coche y pusimos rumbo a casa Emma, nos costó como media hora llegar por lo que no llegamos demasiado pronto. Allison nos abrió la puerta con una sonrisa y Emma se asomó por detrás de ella:

  • ¡Hola Chloe! Eres la primera.- dijo Allison.

  • Lo siento Allison.- le dije.- se que llegamos algo pronto, pero alguien de por aquí estaba un poco ansiosa.

  • No importa. Emma también deseaba que llegaran pronto.

  • No me gustaría estar hoy en tu lugar. Con un montón de niñas locas por las Barbies a tu cuidado.

  • Lo se, pero ¿qué le voy a hacer? Supongo que después podré convencer a Nick que me pague una tarde en el Spa.

  • Eso sería bueno.

  • Pues si, pero creo que no va a poder ser. En fin Alex, ve y disfruta de tu viernes por la noche. Tu eres joven y la noche también, seguro que tienes algo que hacer.

  • ¡Si ir a lidiar con adolescentes hormonales!- dije irónicamente.

  • Oye ¿Por qué no te quedas tu aquí?- dijo riendo.

  • ¿Quieres cambiar?

  • No, creo que no.

  • Eso pensaba yo.- y también me reí.- si pasara algo, Chloe sabe mi numero, no dudes en llamarme.

  • Lo haré, no te preocupes.

  • Bueno Chloe, pásalo bien. Y como mañana Allison me diga que te has portado mal vas a estar castigada durante un año.- le dije muy seria a mi hermana.

  • Voy a portarme bien.- dijo ella muy seria también.- pásalo bien con Tyson.- dijo de repente.

  • Oh, claro.- dije sin saber muy bien que decir.


Mi hermana tiro de mi para poder darme un beso y luego entró en la casa para irse a jugar con Emma. Me despedí una ultima vez de Allison y me fui otra vez para casa. Con todo, cuando volví a subir al coche ya eran las siete, cuando llegué a casa eran las 7.45 puesto que me había pillado el tráfico. El coche de mi padre no estaba así que entré en casa tranquila. Me puse a preparar la cena y cuando estuvo lista fui a ducharme. Salí de la ducha y me miré al espejo, mi pómulo estaba ya un poco mejor pero aun seguía teniendo mal aspecto. Dejé caer la toalla y vi que mi torso no estaba mucho mejor, mi piel estaba entumecida a la altura de las costillas y la verdad es que si presionaba aun dolía. Entonces me vinieron en mente las palabras de Tyson “ponte guapa” había dicho. Si claro, como si eso fuera posible...me puse la ropa interior y como estaba segura que mi padre aun no había llegado caminé así hasta mi habitación y abrí el armario. La verdad es que si que tenía ganas de estar guapa, no para nadie, si no que quería sentirme como una chica normal, rebusqué por el armario y no encontré nada especialmente bonito de manera que terminé vistiéndome con unos vaqueros pitillo que hacía tiempo que no usaba ya que se habían encogido en la secadora, yo siempre me compraba la ropa holgada, por lo que estos vaqueros ahora encogidos hacían resaltar mis escasas curvas. Luego saqué una camiseta negra de licra que normalmente sólo usaba para poner bajo otras camisetas. Me Miré en el espejo y no me veía tan mal... volví al baño y me puse un poco de maquillaje, incluso me pinté los ojos. Intenté hacer algo con mi pelo y el resultado fue bastante positivo, cuando me miré completamente en el espejo no parecía yo, bueno si, pero estaba guapa para ser yo.


Comí algo de la cena que había preparado y cuando terminé de limpiar lo que había ensuciado vi que eran casi las nueve. Escribí una nota para mi padre y salí para casa Tyson. Sabía que mi padre no iba a estar en casa hasta muy tarde y bueno, puede que incluso no se enterara de que yo había salido. Si si enteraba...bueno, él iba a violarme de todas formas de manera que pensé que debía olvidarme de él por un rato e intentar pasarlo bien. Llegué a casa Tyson y no estaba muy segura si debía llamar o esperar a que él saliera, espere un par de minutos y me decidí a llamar a la puerta, después de unos segundos la hermana de Tyson abrió la puerta:

  • Eh, hola. ¿Está Tyson?- dije mientras la hermana de Tyson me examinaba de arriba a bajo.

  • Claro, pasa.- entré.- Tyyyyyyson.- gritó.

  • ¿Quééé?- oí la voz de Tyson de regreso.

  • Te buscan.- volvió a gritar.

  • Si es Dylan dile que suba.

  • No es Dylan, es una chica.- se gritaron mutuamente.

  • ¿Una chica?

  • Si, con tetas.- mire con cara de susto a su hermana.

  • Voy.- gritó por ultima vez Tyson.

  • No te asustes.- me dijo su hermana ya sin gritar.- es que a veces le cuesta un poco entender las cosas si no se las preciso.- me reí.

  • Intentaré no asustarme.

  • Adriana.- dijo una voz de mujer detrás de nosotras.- ¿se puede saber por qué estás gritando tanto?

  • Porqué si no tu hijo no me oye.- la mujer que habló era una mujer muy guapa, como Adriana pero en versión mayor.

  • Hola.- dijo la que supuso que era la madre de Tyson y Adriana.

  • Hola.- dije de vuelta.

  • ¿Eres amiga de Tyson?

  • Sí, vamos juntos a algunas clases. Soy Alex.

  • Te pido disculpas por el comportamiento de los chiflados de mis hijos.

  • Oh, no importa señora.- dije.

  • ¿Le acabas de llamar señora?- dijo Tyson detrás de mi.- va a odiarte.

  • No digas tonterías.- le dijo la madre de Tyson a Tyson.- simplemente no vuelvas a llamarme señora, me hace sentir vieja. Me llamo Sandra.

  • Está bien, prometo no volver a decirlo.

  • Bueno, vayámonos.- dijo Tyson.

  • ¿No esperabas a Dylan?- preguntó Adriana con brillo en los ojos.

  • Le he mandado un mensaje y le he dicho que pasaba a por él.

  • ¡Oh!

  • No pongas esa cara, te quiero lejos de él.- le dijo Tyson muy serio a su hermana.

  • ¿Qué?- dijo Adriana de repente roja.

  • No vas a acercarte a Dylan para enrollarte con él.

  • ¡Mamá! Dile que me deje en paz.

  • Tyson deja a tu hermana. Y tu no te acerques a Dylan.

  • Ah, estáis todos locos.- dijo Adriana antes de patear el suelo e irse enfadada.

  • Bueno mamá.- dijo Tyson.- nos vamos, ya vendré.

  • Muy bien, no vuelvas muy tarde y ten cuidado. Que no vuelvan a llamarme de comisaria.

  • Mamá, eso sólo fue una vez. No asustes a Alex.

  • Por eso te lo digo, para que no haya una segunda vez.

  • Vale, vale. Adiós.- Tyson abrió la puerta para que saliéramos.

  • Adiós.- dije yo. Pero Tyson ya había cerrado la puerta detrás de él.

  • Vaya Alex. Veo que después de mandarme a la mierda has seguido mi consejo.

  • No te emociones, no me he arreglado porque me lo hayas dicho tu.

  • Claro. Venga, aun tenemos que ir a recoger a Dylan.- y nos fuimos hasta su Jeep.

  • Oye Tyson.- dije ya una vez dentro.- ¿Qué ha sido eso de comisaria?

  • Nada, no te preocupes.

  • ¿Qué no me preocupe?- dije ya preocupada.- ¿Cómo no voy a preocuparme?

  • Tranquila. Es solo que una vez nos arrestaron a Dylan y a mi.

  • ¿Y eso por qué?

  • Por intentar colarnos en casa de Angelina Jolie.

  • ¿En serio hicisteis eso?

  • Sí.

  • Estáis sonados.

  • Un poco.-Tyson puso un CD en el coche y se puso a cantar a dúo con los Bee Gees.

  • ¿Los Bee Gees?- dije levantado una ceja.

  • ¿Qué pasa? Son divertidos.

  • Claro...- llegamos a lo que supuse que era la casa de Dylan y Haley. Tyson tocó la vocina del coche y después de un momento salió Dylan. Se subió al coche.

  • Hola pequeños.- dijo Dylan.- ¡Vaya Alex, estas genial!

  • Eh, gracias.

  • ¿Dónde hemos quedado con los otros?- preguntó Tyson.

  • Hemos quedado ya en Santa Mónica.- contestó Dylan.

  • Bueno, pues vamos para allá.


Tyson puso rumbo a Santa Mónica y durante el viaje fuimos hablando de trivialidades, bueno mas bien Dylan y Tyson hablaban mientras que yo escuchaba, esos dos estaban realmente locos. Antes pensaba que les faltaban un par de tornillos pero ahora estaba segura que no tenían ninguno. Dylan le explicó a Tyson y de pasada yo me entré también que estaba saliendo con tres chicas a la vez, y que tenía un problema porque esa noche iban a estar las tres en el concierto. Después de decir eso Dylan se puso a flirtear conmigo, no me podía creer el morro que tenía ese tipo:

  • Sabes Dylan.- le dije.- No eres tan guapo, así que no lo intentes.- le corté y Tyson empezó a reírse.

  • ¿Cómo que no soy tan guapo?

  • Se que te crees el mejor y que piensas que guiñándome un ojo voy a estar babeando detrás de ti, pero lo siento chico, no me gustas ni un poquito.

  • Eso te ha dolido, eh.- le dijo Tyson a Dylan aun riendo.

  • Eso no significa que le gustes tu.- le dijo de respuesta Dylan.

  • Touche amigo mio.


Llegamos por fin a la playa, después de dejar el coche caminamos para encontrarnos con el resto, esperándonos estaban ya John, David, Matt, Simon y dos chicas a las que no había visto nunca. Me las presentaron como Marisa y Samantha (Sam para los amigos), eran las novias de David y Matt respectivamente. Marisa me pareció un poco estirada pero Sam parecía simpática.

Caminamos hacia el escenario por la playa y la verdad es que había un montón de gente:

  • No te pierdas, eh pequeñaja.- me dijo Tyson.

  • Oh, como voy a perderme si tu eres como un faro.

  • ¿Qué pasa, estáis todos en contra de mi? ¿Qué día es hoy? El de vamos a dejar a Tyson sin nada que decir.- dijo exasperado.

  • Puede que lo sea.- y le sonreí.

  • Eres terrible.

Avanzamos un poco mas hasta que llegamos hasta las primeras filas del escenario. Y de repente, sin saber de dónde había salido vi que Tyson tenía una cerveza en su mano, me giré y vi a Dylan con una botella de ron y a los demás también con bebidas en sus manos.

  • ¿Qué te apetece?- me preguntó Matt.

  • Nada gracias, no bebo.- dije.

  • Oh vamos, Alex. No seas mojigata.- me dijo Dylan.- Toma al menos una cerveza.- iba a decirle que no, pero entonces pensé en eso de divertirme.

  • Está bien, tomare una cerveza.

  • Marchando una cerveza.- dijo Matt. Y la sacó de una bolsa que no me había fijado que llevaba.


Estuvimos un rato haciendo el idiota y cuando me di cuenta me había terminado mi cerveza, no estaba acostumbrada a beber, por dos motivos, el primero que no tenía la edad suficiente para beber, y el segundo es que ver a mi padre borracho tan seguidamente hacia que se me pasaran las ganas de beber. Pero estaba bebiendo y me sentía un poco achispada, por fin el concierto empezó y la verdad es que los chicos que tocaban lo hacían bastante bien.

  • ¿Puedo tomar otra cerveza?- le pregunté a Matt.

  • Claro, toma.- y me dio otra.

  • Gracias.- Tyson me miró y yo le guiñé un ojo.

  • Me parece que alguien de por aquí abajo empieza a ir algo pedo.- me dijo gritándome a la oreja.

  • ¡No grites! Y no voy pedo, solo he bebido una cerveza.

  • Lo se, pero con tu tamaño creo que es bastante como para que te emborraches.

  • Dios Tyson, estás obsesionándote con mi tamaño.- nos dimos cuenta lo mal que había sonado eso y nos pusimos a reír juntos.

  • Eso debería de ser al revés.- dijo después de recuperarse.

  • Lo siento, no me interesa para nada tu tamaño. Ni el tuyo ni el de ningún otro así que no te sientas herido.- puso unos ojos como a platos primero y luego se dio un golpe con su mano en la cabeza.

  • Entiendo, tranquila. No me molesta.

  • Bien.


Y seguí viendo el concierto. Después de terminarme la segunda cerveza me notaba un poco aturdida, luego empecé a sentirme asfixiada, tanta gente a mi alrededor y algunos rozándome sin querer, empecé a sentirme mareada y que me faltaba el aire, Tyson debió notarlo:

  • ¿Qué te pasa, Alex?

  • Me mareo.- le contesté.- no puedo respirar bien.

  • Mierda, salgamos de aquí.- Me cogió por el codo, iba a hacer que me soltara pero de repente sentí que mis piernas fallaban y que empezaba a caer. Tyson reaccionó rápido y me cogió en brazos antes de que cayera completamente. Se abrió paso rápidamente entre la gente y salimos de entre la multitud. Me dejo en el suelo sobre la arena.- Alex, dime ¿cómo te sientes?

  • Dame un minuto.- respiré varias veces profundamente y puse mi cabeza entre mis rodillas.

  • ¿Quieres que vaya a por agua?- preguntó Tyson preocupado.

  • No hace falta, ya me siento mejor.

  • ¿Segura?

  • Sí, la verdad es que no se que me ha pasado. No podía respirar allá dentro.

  • ¿Ves cómo tenía razones para preocuparme por tu altura?- dijo el dejando ir un suspiro.

  • Lo siento Tyson. Yo no quería molestarte.

  • No te preocupes, tonta. No pasa nada.- y se sentó a mi lado.

  • Puedes volver, yo estaré bien aquí.

  • No voy a dejarte aquí sola. Puede venir cualquier idiota a molestarte.

  • Si claro ¿Quién iba a venir a molestarme a mi con la de chicas guapas que hay por aquí?

  • Tu eres guapa.

  • Creo que necesitas que te revisen la vista.

  • Y yo creo que eres tu la que lo necesita.

  • Bueno vale, no vamos a discutir sobre eso.

  • ¿De que quieres hablar pues?

  • ¿Vas a invitar a Haley a salir?- le dije pensando en la manera en que Haley lo miraba.

  • ¿Qué? ¿A Haley? ¿Por qué tendría que hacer eso?

  • Por qué le gustas.

  • Eso no es cierto.

  • Oh, claro que lo es. Solo tienes que fijarte en como te mira. Se le cae la baba.- el se quedó un momento pensando.

  • ¿Lo dices en serio?

  • Totalmente.- hubo silencio- ¿Así la vas a invitar a salir?

  • Puede.

  • Bien. ¿Volvemos? Ya me siento mucho mejor.

  • Vamos pues.


Volvimos con los demás pero de camino me vi sorprendida por Kevin, si Kevin el de mi clase de alemán. Estuve unos minutos hablando con él y luego me volví con “mis amigos”. Hablé con Sam que me cayó realmente bien e incluso me animé a bailar un poco, Matt me pasó otra cerveza y me la bebí sin casi darme cuenta. Los chicos del grupo conocían a Tyson, o eso me supuse ya que le obligaron a subir a cantar una canción con ellos. Él subió mientras la gente gritaba cosas, le entregaron una guitarra y un micro y canto con los chicos del grupo, Tyson lo hacía realmente bien. Cuando terminaron la gente y nuestro sector en particular aplaudieron fuerte y Tyson se bajó del escenario tirando besos al aire. El grupo tocó un par de canciones mas y luego terminaron el concierto.

La gente empezó a retirarse y nosotros también nos fuimos. Tyson, Dylan y yo regresamos los tres juntos otra vez. Yo aun estaba algo borracha y en algún momento del camino me quedé dormida. Me desperté cuando Dylan cerró la puerta del coche, ya estábamos delante de su casa y de repente fui terriblemente consciente de que Tyson me iba a llevar a casa y que ahí seguramente yo iba a encontrarme a mi padre. No quería, no quería ir a casa, no quería que mi padre volviera a ponerme las manos encima. Empecé a llorar:

  • Ei, Alex. ¿Qué te pasa?

  • No quiero ir a casa, Tyson.



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APRENDER A VIVIR...AN

>> jueves, 10 de diciembre de 2009

CAPITULO 3.


El fin de semana por fin había terminado. Y digo por fin, porqué fue uno de los peores de mi vida. Mi padre me había hecho pagar con creces lo de Tyson y no había podido hacer nada para evitarlo.


Cuando el lunes llegué al instituto me sentía cansada y sin ánimos de nada. Me encontré con Haley en el aparcamiento y conversamos durante unos minutos antes de dirigirnos a nuestras respectivas clases. Fue una mañana bastante tranquila hasta que en la hora del almuerzo me encontré con Tyson, él me sonrió al igual que a Haley pero yo no le devolví la sonrisa, al contrario miré hacia otro lado.


Después del almuerzo tenía clase con Tyson y él intentó hablar conmigo un par de veces, yo simplemente le contesté con monosílabos o simplemente le ignoré. Él se veía un poco desconcertado por mi actitud pero así deberían ser las cosas de ahora en adelante. Durante la clase de educación física el entrenador nos hizo jugar a badminton por lo que debíamos ponernos por parejas, Dylan se puso enseguida con una de las animadoras oxigenadas de manera que Tyson se me quedó mirando con cara de perrito pachón, por un momento estuve a punto de juntarme con él, pero Kevin, mi compañero de alemán me habló antes de que Tyson pudiera decir nada:

  • Ei Alex ¿juegas conmigo?- preguntó amablemente.

  • Eh, claro...- le dije un poco desconcertada. Kevin no parecía la clase de chico que quisiera juntarse conmigo en público.

  • Bien, vamos. Ya tengo el volante (pelota de badminton) y las raquetas, vamos a esa esquina de allí.- le seguí y vi que Tyson me miraba desconcertado y que con resignación formaba pareja con un chico bajito y con gafas. Vale puede que el chico fuera de estatura normal, pero al lado de Tyson parecía realmente bajo.

  • No me había fijado que compartíamos esta clase.- le dije a Kevin.

  • Vaya...¿Debería sentirme ofendido?

  • No ¿por qué?- pregunté mientras recogía el volante que no había conseguido golpear bien.

  • Debo resultare muy insignificante si no te das cuenta que compartimos mas de 2 clases.

  • ¿Mas de dos? ¿enserio? Lo siento, es que soy bastante despistada.

  • Menos mal, mi ego no hubiera aguantado que no te fijaras en mi.- hice una mueca ante su comentario y el se rió con una fuerte carcajada.

  • ¿Qué?- pregunté.

  • Tu cara...¡estaba bromeando, Alex!

  • ¡Oh!- y me sentí estúpida.

  • ¡Vosotros dos!- dijo el entrenador.- menos cachara.


El resto de la clase pasó bastante rápido, mientras jugábamos Kevin me hablaba de algunas cosas que la verdad, no me interesaban mucho. Yo solamente asentía, dejaba ir un ajá de vez en cuando y respondía cuando me preguntaba algo.

Terminó la clase y me dirigí a los vestuarios como el resto de mis compañeros, ya en la puerta del vestuarios de chicas Kevin volvió a acercarse a mi:

  • Esto...Alex, ¿me preguntaba si el viernes por la noche quieres ir a cenar conmigo?- me preguntó mirándome a los ojos.

  • ¿Qué?- pregunté yo incrédula.

  • Que si quieres ir a cenar el viernes.- repitió con una sonrisa.

  • ¡Oh!- dije por decir algo, estaba sorprendida.- la verdad es que no puedo,Kevin. Pero gracias por proponerlo.

  • ¿Y el sábado?-insistió.

  • Tengo que cuidar de mi hermana, no puedo ningún día. Lo siento.

  • Ya...bueno, cuando tengas un día libre me lo dices y te llevo a cenar.

  • Claro. Bueno, hasta luego.


Y antes de que pudiera decir nada mas entré en el vestuario. Me duché y me vestí a toda velocidad, de igual manera salí de los vestuarios y choqué con Tyson que iba hablando con Dylan, los dos reían de manera exagerada:

  • ¡Au!- exclamé en mi choqué con el chico torre. Me desequilibre y empecé a caer. Para no caerme me cogí de su camiseta pero para lo único que sirvió fue para que el también cayera.

  • ¡Mierda!- exclamó Tyson que terminó encima de mi.

  • ¡Ah!- jadeé por la caída y por el peso de Tyson. Mi espalda ya dolorida se estaba resintiendo de sus heridas, mis costillas ardían de dolor pero lo que mas me dolía era el contacto de Tyson conmigo, eso me dolía en el alma. Él había quedado encima de mi en una posición que me recordaba a cuando mi padre estaba encima de mi violandome. Su pecho aprisionaba el mio, su aliento al lado de mi oreja y su pelvis estaba en contacto con la mía.

  • Joder, Alex. ¿Estás bien?

  • Quita.- le dije empujándolo hacia un lado con fuerza, el golpeó de espalda contra el suelo.

  • ¡Auch, bruta!- dijo el divertido. Yo me levanté rápidamente y aun sabiendo que el no tenía la culpa ni intenciones de hacerme nada no puede evitar mirarlo con un odio profundo.

  • A ver si miras por donde vas, imbécil.


Dicho esto me fui como alma que lleva el diablo hacía mi siguiente clase. Esa clase también la compartía con Tyson y Dylan así que enseguida me arrepentí por mi comportamiento. Haley ya estaba esperando en la puerta y me saludó cuando llegué. Esperamos a que llegara la profesora y entramos en el aula cuando esta lo hizo, minutos después llegaron Tyson y Dylan. Tyson se me quedó mirando con ¿tristeza? en su cara, pero se sentó sin decir nada a su mesa.


Las clases terminaron y yo me despedí de Haley en el aparcamiento, me subí a mi coche y puse rumbo a la escuela de Chloe, llegué con unos minutos de antelación de manera que esperé. Cuando los niños empezaron a salir busqué a mi hermana entre ellos, la vi salir de la mano de otra niña, las dos niñas fueron primero a hablar con una mujer joven, de unos 28 años, alta y esbelta, rubia y que vestía de manera informal, unos shorts vaqueros y una camiseta rosa sin mangas, mi hermana señaló hacía mi y la mujer vino a hablar conmigo seguida de las niñas:

  • Hola.- me dijo con una sonrisa- eres Alex ¿verdad?

  • Sí.- le contesté.

  • Yo soy Allison, la mamá de Emma.

  • Oh.- en ese momento reconocí el nombre de la amiga de mi hermana.

  • Encantada.- le dije ahora si sonriendo.- antes de que ninguna de las dos pudiera decir algo mas intervino Chloe.

  • ¿Puedo ir el viernes a dormir a casa Emma?- me preguntó ansiosa.

  • eh...- hoy estaba de lo mas elocuente.

  • El viernes es el cumpleaños de Emma.- empezó a decir Allison.- y bueno, vamos a hacer una fiesta de pijamas en casa. ¿Le das permiso a Chloe para venir?

  • Yo...no se.- empecé a decir.- no es que desconfíe de ti, ni mucho menos. Pero no me parece muy buena idea enviar a Chloe a casa de alguien que no se nada.

  • ¡Alex, yo quiero ir!- protestó Chloe.

  • Ya lo se cielo, pero...

  • Tienes razón Alex.- dijo Allison.- eres una chica muy sensata, yo tampoco me fiaría de enviar a Emma a casa de unos extraños. Pero te aseguro que mi marido y yo somos muy normales. Mi marido es cámara de televisión y yo soy asistente social, no fumamos, no bebemos, somos vegetarianos y no somos ningunos pirados religiosos como Ned Flanders. (personaje de los Simpson, supongo que ya lo sabréis, pero puede que esteis un rato pensando sin que os venga en mente).

  • Es bueno saberlo.-dije riendo.

  • ¿Por qué no vamos a merendar con las niñas y seguimos charlando?- dijo Allison muy amablemente.

  • Claro.- le dije sincera. En verdad me apetecía seguir hablando con ella, era muy agradable.

Fuimos a una cafetería que se encontraba a pocas cuadras de la escuela, pedimos gofres para las cuatro y mientras Chloe y Emma estaban en su mundo yo conversaba con Allison. Ella me confirmó su edad, como yo había supuesto tenía 28 años, de manera que tuvo a Emma a los 20. Me explicó que su ahora marido había sido su novio des del jardín de infancia, que estaban locamente enamorados y que por eso cuando ella se quedó embarazada tan pronto decidió tener al bebé ya que era el fruto de su amor. Me preguntó por “nuestra familia”, yo solamente le dije que vivíamos con nuestro padre y que nos habíamos mudado hace poco des de Nueva York. Me preguntó por mi madre, y le dije la verdad, que había muerto al dar a luz a Chloe, ella preció sentirlo sinceramente.

Hablamos durante aproximadamente un hora y media hasta que nos dimos cuenta de que se nos había hecho tarde. Como Allison me había dado muy buena impresión le di permiso a Chloe para ir el viernes a su casa, cuando salíamos de la cafetería vi un letrero en la puerta “SE BUSCA CAMARERA”, me lo quedé mirando y Allison a mi:

  • ¿Estás buscando empleo?- me preguntó.

  • No...y si.- contesté. Ella se río.

  • Creo que no lo tienes muy claro.

  • ¡Me gustaría encontrar un trabajo por las tardes pero no tengo con quien dejar a Chloe.

  • Puedes apuntarla a alguna actividad extraescolar en la escuela, están diseñadas para niños que no pueden quedarse con nadie después de la escuela ya que sus padres trabajan

  • ¿De verdad? No lo sabía.

  • Sí, están muy bien. Tienes que pagar 30 pavos al mes pero no es caro.

  • Lo pensaré.- dije.

  • ¿Por qué no preguntas lo del empleo? No creo que esté disponible por mucho tiempo.

  • Tienes razón ¿me esperas?

  • Claro.


Y me dirigí a la barra para preguntar sobre el empleo. Hable durante unos minutos con el propietario y la verdad es que ese empleo era perfecto para mi. Ahora mismo no necesitaba el dinero pero si quería irme de casa con Chloe en cuanto cumpliera los 18 necesitaba conseguir dinero, tenia muy poco ahorrado. Lo decidí, aceptaba el empleo, mañana mismo apuntaría a Chloe a alguna actividad extraescolar y yo ahorraría para cuando fuera el momento de irnos.


Después de arreglar las cosas con el dueño, Rob, regresé afuera donde me estaban esperando. Allison me preguntó y yo le dije que el trabajo era mío. De camino al coche le expliqué a Chloe que se quedaría mas tiempo en el colegio y mi adorable hermana no puso ninguna pega.

Una vez en casa tanto Chloe como yo hicimos los deberes y después, mientras ella miraba la tele yo me puse a preparar la cena. Hice pollo al horno con patatas y cenamos Chloe y yo solas porqué mi padre no llegaba aún. Después de cenar mandé a Chloe a lavarse lo dientes y a dormir, yo me quedé limpiando los cacharros de la cocina y luego fui a ver la tele un rato consciente de que si me iba a mi cuarto tampoco iba a poder dormir.

Me había quedado dormida en el sofá viendo “American next top model” no es que me gustaran ese tipo de programas pero era eso o “Criminal Minds” y la verdad no me apetecía ver asesinatos. Me despertó la puerta de la entrada y como siempre el miedo me invadió, miré mi reloj y eran las cuatro de la madrugada. Me levanté del sofá y enfrente a mi padre, estaba borracho, borracho sería poco, la verdad es que no se como se mantenía en pie y para si su estado de embriaguez fuera poco estaba sangrando, alguien le había golpeado ya que su ceja, su labio y su nariz sangraban:

  • Dios ¿Qué te ha pasado?- seguramente pensareis que soy imbécil por preocuparme por él después de todo lo que me hacía, pero no os equivoquéis, no estaba preocupada, simplemente sorprendida. Él se merecía cada paliza que le pudieran dar.

  • ¿Alex?- preguntó enfocando la vista.

  • ¿Quién si no?- no esperé su respuesta.-¿Qué te ha pasado?

  • Me he peleado en bar.- dijo con dificultad.

  • Ya veo.- dije suspirando.- ve a la cocina iré a por algo para limpiarte las heridas.- ¿Soy gilipollas? Pues sí, la verdad es que si. Si fuera estúpida no habría ido a buscar el botiquín para curarle sus heridas. Le habría dejado ahí sangrando. O mejor, le habría dado con una sarten en la cabeza hasta matarlo. ¿Me pregunto si lo hubiera podido cargar yo sola hasta el coche y dejarlo en un callejón?- ¡Basta, tu no eres así, Alex!- dije para mi misma en el baño.- La violencia no se cura con violencia.- volví a la cocina y lo encontré sentado en una silla con la cabeza echada hacia atrás reposando en la pared.- Voy a curarte esto.- le anuncie.

  • Vale.- dijo y me vino un horrible olor a alcohol. Le curé los cortes con agua oxigenada y luego le puse unos apósitos.

  • Ya está.- le dije apartándome rápidamente de él.

  • ¿A dónde vas?- preguntó levantándose y cogiéndome de la cintura.

  • Suéltame.- le dije. Si es que hay que ser idiota. Le curo sus malditas heridas y él en lo único que piensa es en violarme otra vez. Y yo pensando en que no se podía aguantar de pie.

  • Vamos Alex, complaceme.- al menos hoy no estaba violento, debía estar agradecido por mis “cuidados”(es sarcástico).

  • Por favor.- dije intentando soltarme de su abrazo.

  • No me hagas enfadar.- Dijo apretándome un poco mas.- Arrodillate y complaceme.- y me empujo hacia abajo. Tenia dos opciones o hacerlo por las buenas o por las malas después de que el me golpeara, de las dos maneras terminaría haciéndolo así que decidí ahorrarme la paliza. Me arrodille, le abrí los pantalones y reprimiendo el llanto y una arcada se la saqué, empecé primero a tocarle con mis manos ya que su pene estaba completamente flácido, eso iba a ser largo. Por mas que lo acariciase eso no hacía reacción y eso solo hacía que mi padre se cabreara.- ¡No lo estas haciendo bien, estúpida!

  • Yo no tengo la culpa de que a ti no se te levante.- le contesté con rabia y en el mismo momento en que se lo dije me arrepentí de haberlo hecho.

  • ¡Claro que es tu culpa maldita zorra! Es tu culpa por ser tan fea y sucia. Si fueras mas atractiva y la chuparas mejor no habría ningún problema.- me dijo mientras me golpeaba.


Me dio con el puño en la mejilla y sentí que mi cara iba a explotar, después de eso no me dio tregua y empezó a darme patadas en el estomago, con cada patada pensaba que me moría ya que me quedaba sin respiración. Después de unas quince patadas debió de cansarse por lo que paró de golpearme y volvió a sentarse en la misma silla que antes, yo me quedé en el suelo ya que era imposible que pudiera moverme después de todas esas patadas. Después de unos segundos le oí empezar a jadear, le miré de reojo des del suelo y pude apreciar que se estaba masturbando -hijo de puta- pensé -ahora si estás excitado- continuó machacansela y sus jadeos empezaron a ser mas sonoros, de repente vi como se levantaba solamente para arrodillarse al lado de mi cara, vi su raquítica polla a mi lado y después de unos segundos el muy cabrón se corrió en mi cara. Cuando lo hizo empezó a reírse y yo solamente empecé a llorar por mi humillación, se puso de pie, me pateó una vez mas y salió aun riendo de la habitación, yo no pude evitarlo, vomité ahí mismo.


Después de vomitar me levanté cogiéndome a la encimera de la cocina y abrí el agua para poner mi cabeza debajo, era tanto el asco que sentía que empecé a frotarme la cara con desesperación, me dolía el pómulo que había sido golpeado pero era mas importante eliminar todo su asqueroso semen de mi cara. Cuando termine de limpiar mi cara, limpie el suelo con lejía sin dejar de llorar y luego subí como pude las escaleras para meterme en la ducha, me lavé a consciencia y cuando salí me miré al espejo. Mi pómulo estaba fatal y dentro de unas horas aún iba a estar peor aunque me pusiera maquillaje, me dolían las costillas y el abdomen, ahí seguramente también tendría marcas aunque por suerte no había nada roto. Me vestí ya con la ropa que iba a llevar por la mañana y me fui al cuarto de Chloe, no quería estar sola.

Ella dormía tranquilamente, como un angelito, yo me tumbé detrás de ella y simplemente velé su sueño.

Un rato antes de que fuera hora de que se levantara bajé otra vez a la cocina para preparar el desayuno, aun quedaba pasta de crepes en la nevera de manera que prepare eso. Cuando estuvieron listos fui a despertar a Chloe a quien le hizo mucha ilusión desayunar crepes. No había preparado para mi ya que no tenía hambre, mientras ella desayunaba arreglé su habitación y llamé al bufete de mi padre. Estaba segura que no iba a ir a trabajar ya que estaría durmiendo la mona, llamé y dejé un mensaje de voz en el contestador de su secretaria diciendo que tenía migraña y que no iba a ir a trabajar. Luego fui a mi cuarto y en un post-tick anoté para mi padre que había llamado a su trabajo y que no iría por tener migraña. Se lo colgué en la puerta de su habitación y fui a ayudar a mi hermana a terminar de vestirse.


Llegamos antes a su colegio ya que quería apuntarla a las actividades extraescolares, hablé con la secretaria del centro y Chloe decidió que quería dar clases de cocina, de manera que la apunté a eso. Empezaría el lunes como yo en mi trabajo. Después de eso le di un beso a Chloe y me fui a mi instituto.


El tráfico estaba espantoso, faltaban cinco minutos para que empezaran mis clases y yo estaba atrapada en un atasco, grité con frustración y me resigné a que no iba a llegar a tiempo a clase. Cuando por fin llegué al instituto no encontraba aparcamiento y todo fue un cumulo de cosas que no salían bien. Aparqué en donde pude y me fui pitando a mi clase de física, llegaba tardísimo así que iba corriendo por el pasillo, llegué a la clase sin aliento y después de coger aire llamé a la puerta. El Sr. Parker abrió la puerta y me miró irritado:

  • ¡Llegas 20 minutos tarde!- me dijo.

  • Lo se, lo siento.

  • ¿Tienes alguna excusa?

  • El tráfico.

  • No me sirve, sal antes de casa.

  • Tengo que llevar a mi hermana pequeña a su escuela, no la puedo dejar media hora antes sola.- le dije frustrada.

  • Está bien, pasa, pero que no se vuelva a repetir.

  • Oh, que amable.- dije con sarcasmo mientras entraba y para mi desgracia me oyó.

  • ¡Alexandra!- me giré muy poco a poco.

  • Vuelve a salir de la clase y vete al despacho de la directora.

  • ¿Qué?- pregunté horrorizada, no me habían mandado en la vida al despacho del director.

  • Lo que has oído, andando.

  • ¡Ni siquiera se done está!- exclamé. Alguien dejó ir una enorme carcajada.

  • Puede que quieras ir con ella, Tyson.- dijo el señor Parker mirando a Tyson que era el que se había reído.

  • No, gracias. Otro día si acaso.- respondió Tyson. Yo lo fulminé con la mirada.

  • El despacho del director está al lado de secretaria, así que venga. No me hagas perder mas el tiempo.- me dijo.


Resignada salí de la clase y me encaminé al despacho de la directora. Una vez allí llamé a la puerta y des de adentro me dieron paso. La directora, la señora Evans era una mujer de unos cincuenta años, morena, de ojos verdes y figura pequeña:

  • ¿Tu eres?- me dijo mirándome por encima de sus gafas de media luna.

  • Alexandra Owen.- dijo con un hilo de voz.

  • ¿Y por qué estás aquí? Siéntate.

  • Me envía el señor Parker.- sentándome.

  • ¿Por qué motivo?

  • He llegado tarde y después de que me dejara entrar he hecho un comentario poco apropiado.

  • ¿Qué comentario has hecho, querida?- ¿Querida, acababa de llamarme querida?

  • Bueno, cuando me ha dejado entrar he dicho algo así como “oh, que amable”.

  • Tampoco hay para tanto.- dijo ella.

  • ¡Eso es lo que digo yo!- y enseguida me tapé la boca con mis manos.

  • No te preocupes, querida.- si el querida de nuevo.- el sarcasmo es algo bueno, pero debes aprender a controlar tu boca.

  • Lo siento.

  • Bueno, y ¿Por qué has llegado tarde?- le expliqué el motivo y ella asintió.- Veo que has tenido una mala mañana por lo que no vas a tener castigo, además no has hecho ninguna falta grabe. En esta situación te quedarías hoy por la tarde castigada pero como tienes que ocuparte de tu hermana te lo paso, pero no se lo digas a nadie.- dijo con una sonrisa.

  • Muchas gracias.

  • No hay de que. Por cierto ¿Qué te ha pasado en la cara?- dijo preocupada.

  • ¡Oh!- le dije tocándome el pómulo.- No estoy muy segura. Ayer choqué contra otro estudiante y esta noche me he caído de la cama, no tengo muy claro el momento en que me golpeé.- mentí.

  • Ya veo, ¿me puedes decir el nombre del estudiante con el que chocaste?

  • Tyson...lo siento no se su apellido.

  • Eso no me ayuda, querida.

  • Lo se, lo siento. Es muy, muy alto. Moreno con los ojos azules.

  • No me digas mas.

  • ¿Sabe quien es?

  • Sí, el y su amigo Dylan han pasado mas tiempo que yo en este despacho.

  • ¡Oh!- dije sin poder evitar reírme. Ella se rió conmigo.

  • No se lo cuentes a nadie, pero adoro a esos dos macarras.

  • Le guardaré el secreto.

  • Bueno ya puedes irte, Alex.

  • Ok, gracias.- le dije ya en la puerta.

  • Es Lodge.- dijo.

  • El apellido de Tyson, es Lodge.

  • Ah.

  • Adiós, Alex.

  • Adiós.


Y me fui a la siguiente clase. Des de luego, la directora era una mujer muy rara, aunque me resultó simpática. Llegué a la puerta de la clase y como aún era pronto esperé a que llegaran los demás.


El resto del día fue bastante tranquilo, al menos en el instituto, en casa,como siempre un infierno. El miércoles fue bien, rutinario, por la tarde fui con Chloe a hacer la compra (super emocionante) llegó el jueves y la verdad es que también empecé el día con mal pie. Bueno, la verdad es que estaba de mal humor porqué me vino el periodo y cuando venia siempre me ponía de mal humor (malditas hormonas). Las clases fueron normales, a excepción de mis encuentros con Tyson “Lodge” ¿Qué apellido era ese? Durante toda la semana me había estado mirando y yo intentando ignorarlo pero resulta bastante difícil ignorar a alguien que mide casi dos metros y anda dando gritos por doquier. A parte de ser ruidoso y alto era estrafalario, iba vestido con los pantalones mas estrechos de la historia y los tenia de todos los colores, y ademas de eso, siempre iba con algún instrumento colgado de su espalda ¿Era el puto hombre orquesta o qué?


Se terminaron por fin las clases del jueves y me despedí de Haley en el aparcamiento, dejé mi bolsa en el asiento trasero del coche y me subí yo también ¡Oh grandioso! El puto coche no arrancaba, el muy idiota hacia un sonido como de gato ahogado, lo intenté unas cinco veces pero no hubo manera, me bajé del coche y abrí el capó para ver el motor, no se para que, puesto que no tenía ni idea de coches. Se estaba haciendo tarde y tenia que recoger a Chloe, Haley ya se había ido y yo me había dejado el móvil en casa. Frustrada intenté arrancar una vez mas el coche, pero nada. Me bajé enfadada y empecé a darle patadas y a gritar:

  • ¡Arranca cacharro de mierda! - patada- ¡M-I-E-R-D-A D-E C-C-OC-H-E D-E N-O-V-E-N-A M-A-N-O!

  • ¿Problemas con el coche?- dijo una voz a mis espaldas.

  • ¿Tu que crees? Qué va le estoy remodelando el chasis.- dije volviéndome, ahí estaba Tyson con una sonrisa en la boca.

  • Ah, si es así te dejo tranquila.- y empezó a andar. Suspire resignada y lo llamé.

  • Tyson.- el se giró como buscando quien lo llamaba. “idiota” pensé.

  • ¿Me llamas a mi?

  • Oh, vamos. Deja de hacer el idiota.

  • ¿Perdona?- dijo como si estuviera ofendido.

  • ¿Puedes venir y echarme una mano?

  • Se te olvida una palabrita.- giré los ojos.

  • Por favor.- me dedicó una enorme sonrisa.

  • Claro que si, vamos a ver.- examinó el motor e intentó ponerlo en marcha.- Hmm, creo que es la batería. ¿Tienes pinzas?

  • ¿Pinzas? No, claro que no tengo.

  • Está bien, preguntaré si alguien tiene.

  • ¡Pero tengo que ir a buscar a Chloe!

  • Oh, vale. Yo te llevo, luego vamos a mi casa por unas pinzas y volvemos a arrancar tu coche ¿te parece?

  • Sí, gracias.


Fuimos hasta el coche de Tyson que era un enorme Jeep de color negro y nos subimos en él, le indiqué como llegar a la escuela de Chloe y el puso rumbo allí en silencio. El silencio era incómodo y yo me revolvía nerviosa en el asiento, al fin Tyson habló:

  • ¿Por qué te estás portando así conmigo?

  • ¿Así cómo?- pregunté haciéndome la tonta.

  • Oh vamos Alex. Se que no eres tonta así que no hagas como si lo fueras.

  • Lo siento.- le dije.

  • ¿El qué?

  • Haberte ignorado esta semana, pero es mejor así.

  • ¿Por qué es mejor así?

  • Mira no te lo puedo explicar, Tyson. Pero mi vida es bastante complicada y no estoy para perder el tiempo con nadie.

  • Pues si no me lo explicas no lo entiendo.

  • No pretendo que lo hagas.

  • No te entiendo, Alex. ¿Te he hecho algo malo?

  • No Tyson, tu no has hecho nada.

  • ¿Entonces? Mira Alex, yo solo quiero ser tu amigo, puede que te hayas pensado que tengo otras intenciones contigo pero no es así, creo que cuando estas de buen humor eres una chica muy divertida. En verdad quiero ser tu amigo.- yo suspiré.- si no me quieres contar lo que te ha pasado esta semana, vale. No me lo digas, yo me olvido, pero seamos amigos.

  • Está bien.- dije después de unos minutos.

  • ¡Fantástico!- dijo Tyson recuperando su buen humor.


Llegamos al colegio de Chloe un poco tarde pero ella se puso tan contenta de verlo que no le importó. Mientras íbamos a casa Tyson a buscar unas pinzas para la batería la conversación fluyó fácilmente gracias a él. La verdad es que me reí bastante, este chico tenía ocurrencias muy raras. Cuando llegamos al instituto mi pobre coche era el único que quedaba y se veía abandonado. Tyson conectó las pinzas y después de eso mi pobre cacharro arrancó:

  • ¡Bien!- exclamó Chloe bailando.

  • Te dije que era un genio.- le dijo Tyson a Chloe.

  • Muchas gracias.- le dije yo.

  • De nada. Así...-dijo Tyson.- ahora que somos amigos ¿Quieres salir con nosotros mañana por la noche?

  • La verdad es que no puedo. Tengo que quedarme con Chloe.- dije automáticamente.

  • No es verdad, Al.- dijo mi traidora hermana.- Mañana tengo la fiesta de pijamas en casa de Emma, no tienes que quedarte conmigo.

  • Es verdad, no me acordaba, cielo.

  • Fantástico. Mañana concretamos lo de la salida.


Nos dio un beso en la cabeza tanto a Chloe como a mi y nos dijo adiós arrancando su coche.

De verdad que mi vida era un asco, mi hermana sin darse cuenta me había metido en un lio muy gordo. No es que Tyson me caiera mal, pero solo hacía que meterme en lios. A ver ahora como arreglaba yo mi “salida” de mañana.

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