MAS VAMPIROS...AN

>> viernes, 30 de octubre de 2009


21.CARA A CARA.


Había pasado una semana des de el día que había recibido la llamada de Arion. Des de ese día mi felicidad había ido en aumento y podía afirmar que era uno de los seres mas afortunados del planeta. Giovanni era maravilloso, cada día a su lado era único y su única preocupación era hacerme feliz. Pero pese a toda esa felicidad sentía que había algo que debía hacer y lo estaba retrasando porqué en el fondo tenía miedo...bueno miedo no, estaba aterrada de pensar que me tenía que enfrentar a Drew.


Gio y yo estábamos abrazados en la cama después de haber hecho el amor durante toda la tarde, le tendría que regañar por quitarme tanto tiempo ya que pronto tenía los exámenes finales y me quitaba muchísimo tiempo de estudio:

  • Debería estar estudiando.- le dije.

  • Deberías...

  • Si suspendo será culpa tuya.

  • Si suspendes, cosa que dudo enormemente, asumiré toda la responsabilidad.

  • Eso me parece justo.- le dije y le abracé mas fuerte.

  • ¿Qué te preocupa, Carol?

  • Nada.

  • Vamos Carol...a mi no me puedes engañar. Suéltalo ya.

  • Bueno, he estado pensando en que me gustaría hablar con Andrew. Solamente para que me explique de una vez que problema tiene conmigo.

  • Yo también creo que deberías hablar con él.

  • ¿De verdad lo crees?

  • Sí, mereces una explicación. Además es hora que yo también vuelva, no puedo tener mas días al Pescadero ocupándose del bar.

  • ¿El Pescadero?

  • Arion.- yo me reí.

  • ¿Por qué lo llamas así?

  • Pues porqué es un pescadero ¿O que te crees que hacía en Grecia hace la tira de años? Pues pescar, porqué filosofo no era.

  • Entonces deberías llamarle Pescador.

  • Lo sé, pero me gusta mas Pescadero.

  • Eres malo ¿le dejaste a Arion a cargo del bar?

  • Sí, al final nos hicimos amigos.

  • Ves como no es tan malo.

  • Lo se.

  • Ahora que lo pienso, me dijo que había encontrado a la mujer de su vida.

  • ¿Y quién es?

  • No me lo dijo.

  • Ya estoy temblando. Conociéndole seguro que es la encarnación del mal.

  • ¡Gio no te pases!

  • Vale, lo siento. Entonces ¿cuando vamos?

  • Después de mi exámenes...aunque si tu quieres ir antes...

  • No quiero separarme de ti.

  • Lo siento, pero ahora vas a tener que separarte de mi para dejarme a ir a estudiar.

  • Nooooo.

  • Sí.


Y esa noche estudié. Los exámenes llegaron mas rápido de lo que me esperaba, el tiempo me había pasado volando. Me presenté al primer examen nerviosa y con mil dudas. Ludovic, que estaba sentado a mi lado mientras esperábamos para hacer el examen, me regaño porque yo no podía estarme quieta. Finalmente llegó el profesor y entramos. Cuando vi el examen dejé ir un suspiro de alivio porqué no era tan difícil. Empecé a escribir mientras mis compañeros aún estaban leyendo las preguntas. Terminé la tercera ya que dos chicos entregaron el examen en blanco.

Finalmente terminaron los exámenes y me habían ido bastante bien.

  • ¡Aleluya!- dijo Ludovic después del ultimo examen.-Chicos hay que celebrar que hemos terminado los exámenes.

  • Esa es una estupenda idea.- Gabrielle.

  • ¿Qué hacemos está noche.

  • Chicos yo no voy a poder ir está noche. Está tarde me voy a España.

  • ¿Qué? Joder Carol ya hubieras podido irte mañana.- Gabrielle.

  • Lo sé, lo siento, pero hay cosas que tengo que hacer allí.

  • Está bien ¿cuando vas a volver?

  • No lo se. Pero seguramente me voy a quedar unos meses.

  • Entonces lo que tienes que hacer es invitarnos unos días este verano.

  • Me parece bien.


Me despedí de mis amigos y volví a casa en donde me esperaba Giovanni. Él estaba preparando el equipaje y lo tenía ya casi todo listo. Le di un beso y el me dijo que teníamos que estar en el aeropuerto en dos horas, de manera que nos apresuramos. Pusimos las maletas en el coche y yo cogí a Drácula en mis brazos, Giovanni iba conduciendo mientras cantaba Summercat acompañando el CD. Llegamos al aeropuerto y facturamos el equipaje, luego dimos vueltas por las tiendas del aeropuerto mientras esperábamos que se hiciera hora para embarcar. El vuelo fue corto de manera que no tuvimos mucho tiempo para aburrirnos, cuando llegamos al aeropuerto fuimos rápidamente a recoger nuestras maletas y tomamos un taxi, no sabíamos si ir primero a casa o al bar de Gio y finalmente nos decidimos por el bar, no me sentía aun con fuerzas de enfrentarme a Drew.

Llegamos al bar, que estaba lleno y vimos al pobre Arion peleándose con la maquina de café, avanzamos hasta la barra y fue entonces cuando vimos a Megeara con una bandeja en la mano:

  • ¿Meg?- dijo Gio.

  • Giovanni, que alegría verte.- dijo ella abrazándole.

  • Vaya, hola Gondolero.- dijo Arion que se había dado la vuelta. Me reí ante que los dos se hubieran puesto motes tan absurdos.- Carol, estoy contento de verte.- y me dio un beso en la mejilla.

  • Yo también.- le dije sinceramente.- Y también estoy contenta de verte a ti, Meg.

  • Yo igual, Carol.- y también me abrazó, yo le devolví gustosa el abrazo.

  • ¿Tenéis que contarnos alguna cosa?- preguntó Giovanni arqueando una ceja.

  • Bueno...Meg, se dejó caer por aquí hace unos días y, bueno, la verdad es que...nos queremos.- dijo Arion rascándose la cabeza.

  • Vamos a casarnos.- añadió Megeara mostrando su mano para que pudiéramos ver un bonito anillo de compromiso.

  • ¿De verdad?- dije yo.- ¡Eso es genial!- los abracé a ambos.- ¡Enhorabuena! Estoy tan contenta por vosotros.

  • Gracias.- dijeron los dos a la vez.

  • Si me pinchan no me sacan sangre.- dijo Giovanni.

  • Oh vamos Gio, en verdad son perfectos el uno para el otro.- le dije yo sacudiéndolo un poco.

  • No, si en esto estoy deacuerdo. Nunca había conocido a dos personas mas perturbadas.- dijo Gio bromeando.

  • Anda callate.- dijo Meg.

  • Bueno y ¿cuando es la boda?-dije yo.

  • Oh, aun no lo sabemos.- Arion.

  • ¡Oh Carol! Tienes que ayudarme a planearla.- me dijo Meg emocionada.

  • Claro que si, me hace mucha ilusión.


Una vez dicho eso Gio y Arion nos dejaron a las dos hablando del tema bodorrio, Meg quería que la boda fuera en Grecia y a mi me pareció una idea estupenda. Hablamos sobre el vestido, los invitados,...Luego hablamos sobre Andrew. Ella me explicó que al venir aquí había ido como siempre a cada Andrew “nuestra casa” y había conocido ya a Alba como vampira, a su parecer Drew y Alba se querían con locura. Eso aun me puso las cosas mas difíciles, ahora iba a tener que hablar con Drew sin que Alba se enterara, no quería hacerle daño.


Estuvimos un rato mas con Meg y Arion y luego fuimos a dejar las cosas en casa. Arion hizo prometerle a Gio que esa noche iríamos nosotros al bar. De manera que fuimos a casa, por suerte o por desgracia en casa no había nadie, Gio y yo dejamos las maletas y nos cambiamos para volver al pub. Me puse unos shorts vaqueros, una camiseta rosa sin tirantes y tacones altos. Salí de mi habitación y vi a Gio también en vaqueros y una camisa azul que le hacía ver mas guapo que de costumbre. Me cogió la mano y bajamos las escaleras, fuimos al garaje y Gio se subió a su moto, me subí detrás de él y nos fuimos al pub. Cuando llegamos Arion estuvo mas que feliz de poder irse con Meg. Giovanni se abrazó a la maquina de café y le dio besitos:

  • Oi oi oi oi, te he echado de menos.- dijo haciéndome reír.

  • Que tonto eres.- le dije.- Oye, voy fuera a llamar a Lucy, si está aquí tengo muchas ganas de verla.

  • Vale.- Salí a la calle y marqué el número de Lucy.

  • ¡Caaaaarol!- gritó ella des de el otro lado del teléfono.

  • Se dice hola.- le dije yo.

  • Oh, cierto. Hola.

  • Hola ¿qué tal estás?

  • Bien, bueno un poco asqueada, ayer llegué a casa mis padres y no dejan de darme la brasa.

  • Bueno, tengo grandes noticias para ti.

  • ¿Qué?

  • Estoy aquí ¿Nos vemos?

  • ¿Qué? ¿Cuando has llegado?

  • Está tarde.

  • ¡Dime dónde estas!

  • Estoy en el pub.

  • Me tienes ahí en un pispas.


Y colgó. Volví a entrar y le dije a Giovanni que Lucy iba a venir. Estuvimos un rato sirviendo a los pocos clientes que había a esa hora ya que la mayoría estaban cenando, la verdad es que nos pasamos el rato haciéndonos mimitos. Después de unos veinte minutos aproximadamente oímos un grito en la puerta, y si era Lucy. Ella entró como una bala y se arrojó a mis brazos:

  • ¡Como te he extrañado!- me dijo.

  • Yo a ti también.- ella me apretó lo mas fuerte que pudo.- Lucy, menos mal que no necesito respirar.- le dije riendo y besandole el pelo.

  • Ups, los siento.

  • Hola Lucy.- la saludó Gio.

  • Hooola.- le dijo ella mirándolo de arriba a bajo.-¿Me lo parece a mi o cada día eres mas jodidamente sexy?

  • Cada día soy mas jodidamente sexy.- le contestó él riendo.

  • Bueno, cuéntame ¿cuanto tiempo vas a quedarte? ¿Qué has hecho en París? ¿Tienes algún amigo guapo francés para presentarme?

  • Pues supongo que me voy a quedar todo el verano, en París he estado estudiando y si, tengo un amigo guapo que presentarte.

  • Fantástico, hablame de él.

  • ¡Lu! ¿Y Rulo?

  • ¿Rulo qué? No lo veo des de que terminamos el instituto. Se fue a los pirineos está haciendo de monitor de deportes de aventura.

  • ¡Ai madre de Dios! ¿Quién en su sano juicio le ha dado ese trabajo?

  • No se. Dime ¿Has encontrado un hombre sexy para ti?

  • Claro.- le dije riendo.

  • ¿Sí? ¡Dime como es!

  • Es moreno, tiene los ojos verdes (Gio ese día los tenia de un verde precioso), es guapísimo, italiano.

  • ¿Vosotros dos estáis saliendo?

  • Pues si.

  • Te odio.- me dijo.

  • Lo se.- reímos.

  • Y ¿Qué pasa con...?

  • ¿Andrew? Nada, el vínculo está roto.

  • Vaya.


Le expliqué a Lucy todo lo que había pasado des de que me marché, le conté la llamada que había recibido de Arion y le dije que estaba allí para enfrentar a Drew. Lucy también me puso al día de sus cosas, de las cosas que no nos habíamos contado por email. La verdad es que me sentía feliz de volverla a ver, ahora que estaba con ella me daba cuenta de lo mucho que la había echado en falta. Lucy como siempre me sacó a bailar e hicimos un poco el loco. Estábamos bailando desenfrenadamente cuando le olí, olí a Drew.


Andrew estaba en la puerta del pub, junto a él había otro vampiro, era una mujer, alta, morena e increíblemente hermosa, incluso mas que Meg o yo misma, la miré durante unos segundos hasta que pude reconocer alguno de sus antiguos rasgos, era Alba. Ambos iban cogidos de la mano y mientras Drew me miraba a mi con una mirada que me hacía estremecer de miedo, ella lo miraba a él con adoración. Ella le dijo algo y el la miró, su expresión se suavizó inmediatamente y la miró con amor.

Giovanni nos miraba a los dos des de la barra, finalmente salió, le dijo alguna cosa a Alex (el Dj) y vino para ponerse delante de Lucy y de mi. Alex des de su cabina dijo que cerrábamos y la gente empezó a marcharse, cuando se hubo ido toda Alex vino hasta nosotros:

  • ¿Qué pasa, Gio?- preguntó.

  • Nada Alex, vete tu también.

  • Vale.

  • Lucy, vete con él.- le dije yo a Lucy.

  • Carol...no.

  • Lucy, vete. Mañana te llamo.- le dije con un tono que no admitía discusión. Ella asintió, me dio un beso en la mejilla y se fue con Alex.

  • ¿Vamos a pelear, Drew?- preguntó Giovanni cuando estuvimos solos.

  • No tengo nada en contra tuyo, Gio. Es con ella con quien debo ajustar cuentas.- Drew.

  • Carol está conmigo, de manera que si vas a pelear con ella antes deberás hacerlo conmigo.

  • ¿Contigo? Ella no te quiere, Gio.

  • Si le quiero, gilipollas.- le dije con rabia. Si antes le temía ahora solo quería acabar con él.- tu estúpido vínculo se rompió cuando transformaste a Alba, ya no tienes ningún poder sobre mi, tengo muy claro a quién amo.

  • ¿Qué?- dijo Drew perplejo.

  • ¿No sabías eso, eh?- dijo Gio mofándose.- suerte que Arion es mejor persona de lo que todos pudiéramos haber imaginado.

  • No nombres a ese desgraciado en mi presencia.- replicó Drew. En ese momento Arion y Megeara entraron por la puerta. Esos dos eran increíbles. Olían los problemas a kilómetros.

  • Bueno, pues este desgraciado aparte de nombrarle te honra con su presencia.- dijo Arion.- Andrew saltó para atacar a Arion pero esté lo esquivo fácilmente. Andrew volvió a arremeter pero Arion tubo a Drew inmovilizado antes de que pudiera pestañear.- Deja de comportarte como un imbécil. No vas a poder conmigo, soy mucho mas rápido y mucho mas fuerte que tu, así que ni lo intentes.- me quedé sorprendida de las habilidades de Arion. Alba se movió para tratar de ayudar a Drew pero Megeara la sujetó.

  • No te preocupes querida, no vamos a hacerle daño. Solo hay algunas cosas que debe explicar y nosotros entender.- le dijo Meg a Alba. Me acerqué a Drew que estaba en el suelo con Arion sentado encima de su espalda.

  • Pese a todo lo que me has echo.- empecé a decirle.- no te odio, Drew. No te odio porqué se que no eres una mala persona, no te odio porqué al principio fuiste bueno conmigo. Solo quiero que me digas porqué cambiaste. ¿Por qué empezaste a odiarme? ¿Qué te hice?

  • ¿Y tienes que preguntarlo?- me dijo con rabia.

  • Sí Andrew. Tengo que preguntarlo. ¿Por qué me odias?

  • Por él.-dijo refiriéndose a Arion.

  • ¿Por qué por Arion?

  • Te di todo, Carol. Todo. Te deje entrar en nuestras vidas, te acogimos en nuestra casa, te di mi dinero, mi amistad, mi amor, todo. ¿Y cómo me lo pagaste? Retozando con la única persona que te dije que no era buena, con la única persona que había odiado.

  • ¿Me odias por qué me acosté con Arion?

  • Te odio porqué me traicionaste con la persona que asesinó a toda mi familia.- en ese momento Arion dejó a Drew y se dejó caer en el suelo.

  • Yo no quería hacerlo, Andrew.- Arion.

  • ¿Qué?- preguntó Drew.

  • Yo no quería matar a tu familia. Pero en ese momento no era yo. Había perdido la cordura ya que había pasado meses sin alimento. Te juro que no quería terminar con su vida.

  • ¿Por qué?- Drew.

  • Me capturaron y pasaron meses torturándome con agua bendita. Cuando conseguí escapar apenas sabía quién era. Mi instinto solo me hizo alejarme de ese lugar y luego, cuando estuve lejos solo supe que me tenía que alimentar. Las primeras personas que encontré fueron tu mujer e hijos.

  • ¿Por qué no lo dijiste antes?

  • Se lo conté a Carol...estuvimos un tiempo sin vernos porqué ella creía que había matado conscientemente a tu familia. Pero luego, volvimos a encontrarnos por casualidad y se lo conté todo.

  • ¿Por qué no me lo contaste tu?- me preguntó.

  • Porqué Arion me pidió que no lo hiciera. Él dijo que tu necesitabas a alguien a quien culpar.

  • Idiota.- le dijo Andrew a Arion.- Yo no necesitaba culpar a nadie. Solo necesitaba comprender porqué lo hiciste.

  • Lo siento.-dijo Arion.- ahora veo que todo este lio es culpa mía.

  • No es tu culpa.- le dije.- al menos no toda la culpa es tuya. En esta historia todos tenemos parte de culpa. Si todos hubiéramos sido mas sinceros y menos estúpidos nada de esto hubiera pasado.

  • Es cierto.- dijo Arion.

  • Carol, lo siento mucho. Siento mucho todo lo que te he hecho.- se disculpó Drew.

  • Entiendo porqué lo hiciste, Drew. Y te perdono.

  • Lo que no entiendo.- interrumpió Gio.- es porqué no rompiste el vínculo antes.

  • Quería hacerlo.- dijo Drew.- Pero Carol desprendía siempre tantas buenas vibraciones que creo que al final me hice un poco adicto. Por eso no lo rompí. Antes de morir sus padres quise hacerlo, pero entonces lo mantuve para ayudarla a superarlo, después me enteré de lo de Arion...y bueno, aquí fue cuando se complica la cosa.

  • Entiendo.- dijo Gio.- eso no quita que ta hayas comportado como un maldito hijo de puta.- le sermoneó Gio.- ¿pero sabes qué? Te sigo queriendo, tio.- todos nos reímos. Así era Gio, siempre rompiendo el hielo.

  • Yo también, tio.-le respondió Andrew.

  • Bueno, así os apunto a todos a la lista de invitados.- dijo Megeara.

  • ¿Lista de invitados?- preguntó Drew.

  • Voy a casarme.

  • ¿Qué? ¿Con quién?

  • Conmigo.- dijo Arion.

  • ¡Vamos no me jodas!- y Drew que era siempre correcto se quedó pasmado de verdad.


Nos reímos todos. Luego hubieron abrazos y reconciliaciones. Andrew me abrazó, abrazó a Giovanni y luego nos abrazó a los dos. Hablé con Alba, Andrew habló con Arion, Alba con Gio...y sin darnos cuenta, pasamos la noche reaciendo los lazos que creímos rotos para siempre. Siempre recordaré esa noche, la pasamos arrepintiéndonos, pero también riendo. Había pasado tiempo, para algunos mas que para otros, pero finalmente habíamos encontrado la felicidad. Giovanni me cogió la mano en algún momento de la noche, miré a mi alrededor y solo pude ver a personas felices, enamoradas junto a sus compañeros eternos. Estavamos completos.




Bueno, este es el penúltimo capitulo. Solamente queda el epílogo.

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Capitulo 8 (El secreto)

>> martes, 27 de octubre de 2009

Al día siguiente madre me levanto muy temprano pues quería ir a Kernow Gledh, ciudad que no quedaba muy lejos de North Cornwall, quería ir a comprar vestidos y listones para que Miranda y yo nos luciéramos en los próximos bailes.
Pregunte a madre si esto era algo prudente dado la situación por la que pasábamos pero ella me aseguro que no pasaba nada puesto que pronto me comprometería con Lord Mortensen y todos nuestros problemas se solucionarían. Me molesto un poco su respuesta pero al ver la felicidad en el rostro de Miranda no pude más que bajar la cabeza y acatar la orden.

Para mi el viaje fue aburrido pero para Miranda fue espectacular, mama le compro los mas finos vestidos y zapatillas.
Cuando regresamos a casa nos encontramos que Charles estaba dentro con padre, al verlo no pude evitar un hacer un puchero ya que estaba agotada y quería ir a mis aposentos a descansar, pero con el en casa madre no me dejaría hacer eso.

-Nadie sabe que es- decía Lord Mortensen mientras tomábamos el te en el salón – la verdad yo no creía en eso pero esta noche unos de mis mejores caballos amaneció muerto y con dos pequeños pinchazos en el cuello-
-Quizá se trate de un zorro- opino madre.
-No lo creo Valeria – agrego mi padre –un zorro es un animal muy pequeño y dudo que pueda atacar un caballo-
-Lo mismo pienso, ¿Qué piensas tu Caroline?-
Me sorprendió un poco la pregunta ya que siempre permanecía callada mientras que ellos llevaban la conversación. Me gire hacia Charles y dije en cogiendo de hombros – quizá un lobo –
-Puede que tengas razón – Lord Mortensen me sonrío dándome ánimos mientras mi madre decía
-Ya no hay lobos salvajes por aquí Caro, así que tu teoría no es muy atinada-
- E oído que no solo han encontrado animales muertos – comento padre mirándome de reojo – ¿sabe algo al respecto?-
-No creo que ese sea un tema apropiado para Caroline, Lord Collins-
Charles me volvió a sonreír, le regrese el gesto y dije – creo que puedo oír esto Milord después de todo mientras mejor informada este mas segura me encontrare-
-Es usted valiente Caroline y si esta segura…-
-Si, puedo oírlo – entonces recordé algo –solo permítame un momento- me puse de pie y fui hacia la puerta donde como supuse encontré a Miranda espiando -¿Qué haces?-
-Solo pasaba por aquí, no creas que los estaba espiando-
-Claro- respondí frunciendo el ceño – anda pues sigue tu camino –
Miranda me fulmino con la mirada antes de darse la vuelta e ir por las escaleras refunfuñando.
Con un suspiro regrese al salón para sentarme junto a Lord Mortensen – prosiga por favor-
-Bueno en las últimas semanas se han encontrado tres cadáveres de mujeres-
Aunque pretendía ser valiente no pude retener un pequeño gritito – Dios mío, eso es horrible, me imagino que los guardias ya han apresado al responsable-
-No – respondió Charles mirándome fijamente.
-Pero siguen buscando al culpable ¿verdad?- Mi padre y Lord Mortensen intercambiaron una mirada que me dio la respuesta -¿Por qué no lo hacen?, quiero decir mato a tres personas se le tiene que castigar-
-Esas mujeres no eran respetables Caroline – respondió secamente mi madre
Eso significaba que eran prostitutas, en Cornwall no había mucha delincuencia pero desgraciadamente la poca que había iba dirigida hacia las mujeres y en especial a las prostitutas y como ellas no eran “respetables” la sociedad no se preocupaba por ellas.



-¡Por fin el baile! – Grito Miranda mientras corría por toda la casa -¡es hoy, hoy es!-
-Miranda guarda silencio o te juro por Dios que te dejare encerrada hoy- después de la advertencia de madre Miranda guardo silencio aunque la euforia aun era visible en sus ojos y a decir verdad me había contagiado con su entusiasmo.

Millie nos había ayudado a Miranda y ami a arreglarnos y e de decir que hizo un excelso trabajo.
Miranda llevaba un hermoso vestido de lino color verde manzana que hacia que su pálida piel pareciera aun mas cremosa, el escote de su vestido dejaba ver los montículos de sus pequeños pechos –cosa que la costurera dijo que era la ultima moda en Paris- su cabello negro iba recogido en el mas elegantes de los moños, por mi parte llevaba un vestido strapless color turquesa que tenia un escote parecido al de Miranda, mi cabello iba suelto, cosa que nunca acostumbraba pero ya que mama dijo que tenia que lucirme esta noche para Lord Mortensen así lo arreglo.

Madre acababa de espolvorear polvos de arroz en el rostro de Miranda cuando Lord Mortensen llego.
Mis padres habían llegado a la conclusión que tenia que llegar del brazo de mi próximo prometido, para que de ese modo todos supieran que tanto Lord Mortensen como yo estábamos afanados.

-Luces hermosa Caroline – me dijo Charles cuando baje al salón.
El como siempre lucia elegante, lastima que no era para nada mi gusto.
-tengo un presente para usted – Algo curiosa me hacer que a el - Lo vi y supe que tenía que ser de usted –
Mire a mis padres para ver si aceptaban el obsequio y al ver a los dos sonriendo tome la pequeña caja de terciopelo.
Al abrir la caja vi una magnifico camafeo con el escudo de la familia Mortensen, que era un hexágono con dos leones negros parados de dos patas en medio de ambos leones se erguía una poderosa águila.
Mire a mis padres y ambos tenia la misma expresión de desasosiego que yo, Lord Mortensen río de nosotros y explico:
-Pronto pertenecerás a la familia y llevaras orgullosa el escudo – Sin darme tiempo de deliberar sus palabras, tomo el camafeo, aparto mi cabello y me coloco el medallón.
-Gr.. Gracias – dije torpemente
-Luce hermoso en ti – me murmuro al oído antes de alejarse de mi para tenderme su brazo - ¿vamos?-
Asentí mientras tomaba su brazo, el mi guío hacia su caleza.

Cuando llegamos al baile Lady Trohng nos recibo efusivamente –Me alegra verte Charles – dijo mientras que Lord Mortensen besaba sus nudillos – Oh querida Caroline, has crecido mucho últimamente – su mirada cayo en mi camafeo y una pequeña sonrisa se dibujo en sus labios – Así que el compromiso ya es formal ¿no?-
-No milady, pero lo llevaremos acabo en algunas semanas- explico Charles
-Es una lastima, es decir estoy muy feliz por ambos pero me hubiera gustado que mi Harold se casara con Caroline, eres un pícaro afortunado –termino golpeando suavemente a Charles en el hombro con su fino abanico.
-Tiene razón – concordó Charles lanzándome una mirada libidinosa - soy bastante afortunado-
En ese momento mi familia llego y Lady Trohng se fijo en Miranda –Oh, pero si eres encantadora y ¿sabes que mi Harold no te lleva mas de 7 años? – se fijo en mis padres – quizá debamos presentarlos –
-Conozco a su hijo milady - intervino Miranda ganándose una mirada de reproche de parte de todos – Pero no creo que Harold y yo congeniemos – dicho esto se pego ami y yo orgullosamente y ocultando una sonrisa tome su mano para darle un apretón de apoyo mientras que Lady Trohng la liquidaba con la mirada.
-Disculpe ami hija Lady Trohng – se disculpo mi madre - es solo que esta nerviosa por que este es su primer baile-
- A sido una mal inicio joven debutante – Lady Trohng se giro para darnos la espalda a Miranda y ami y dirigiéndose a los demás dijo –Pero pasen y disfruten la velada -
Todos sonreímos –menos Miranda – y entramos a la casa.

Madre pellizco a Miranda por su atrevimiento – Eres una mocosa malagradecida –
-Solo dije lo que pienso- se defendió mi hermana
-¿Tenias que insultar a su hijo?-
-No lo insulte solo dije la verdad Harold me odia y yo lo odio a el, aunque bueno Harold Trohng odia a tomo el mundo, hasta Caroline lo sabe-
-no me interesa si el es el mismo demonio en persona, quiero que te disculpes con Lady Trohng-
-No lo are madre, anda Caro dile que tengo razón y que Harold y su hermana no son mas que unos fanfarrones-
La mirada fulminante de madre se poso en mí acallando mi respuesta, que definitivamente iba hacer para apoyar a Miranda.
Pero claro como no apoyarla si tenía razón, Harold y Jazmín Trohng eran los jóvenes más execrables de Cornwall.
-como dije – repuso mi madre – Quiero que te disculpes y nada de hablar de los hermanos Trohng, sean mas agradecidas niñas- En ese momento entramos al salón donde las familias de la socialitè bailaban así que madre se acerco a nosotras para susurrarnos al oído – Manténgase alejadas de Jazmín, Lady Trohng organizo este baile para ofrecer a su hija al Duque, así que traten de no arruinar la noche de la chica.-
Miranda puso los ojos en blanco para después ir corriendo donde se encontraba Emma Kryaan con su hermana Lily.

-Eso fue interesante- me dijo Lord Mortensen al oído mientras mis padres se alejaban – creo tu hermana debe aprender modales-
-¿disculpa?-
-No fue correcto decirle eso a Lady Trohng, simplemente debió sonreír y parecer mansa-
-¿mansa?- pregunte molesta – ¿Eso es lo que esperas de mi?-
Charles parecía nervioso cuando contesto –Desde luego que no Caroline, pero es mejor tener a Lady Trohng de tu lado y con lo que dijo Miranda creo que ahora tu familia esta del otro lado-
-Ella solo dijo lo que pensaba y a decir verdad yo también opino igual que ella, los Trohng son las personas más petulantes que he conocido en mi vida-
Al parecer mis palabras lo molestaron – Olvidemos esto –
Su voz sonó fría pero me obligue a no intimidarme, estaba aceptando casarme con el para ayudar a mi familia pero de ninguna manera iba hacer “mansa” para el.

Lord Mortensen yo bailábamos cuando la orquesta se interrumpió y Lady Trohng apareció seguida de sus dos hijos.
-Por fin llego el invitado de honor, por favor recibamos cordialmente al Duque Wolfenbüttel-
Las enormes puertas de caoba se abrieron para dejar ver a dos hombres y mi quijada se callo al reconocerlos.

Andree y Axel entraron al salón con un aire majestuoso mientras que yo los miraba asombrada, Charles ami lado se movía inquieto.
-Salgamos de aquí- me tomo del brazo y me llevo al vestíbulo – odio a todos esos tontos que solo quieren ganarse el favor de gente importante-
Arquee una ceja al oírlo, ¿que no acababa de decirme el que teníamos que hacer lo mismo?
-El Duque Wolfenbüttel- se burlo - ¿Qué sabemos de el?, puede ser un simple estafador-

Andree no podía serlo, es decir no sabia nada de el pero una parte de mi no podía creerlo culpable de lo que Mortensen lo estaba acusando.
-Creo que debemos volver antes que alguien note nuestra ausencia- dije por que me moría por ver a Andree.
-No creo que a nadie le importe eso- respondió acercándose a mi – después de todo serás mi esposa-
Mis mejillas se incendiaron – Quisiera acompañar a Miranda en su primer baile-
Charles hizo una mueca pero no dijo nada para detenerme cuando me moví hacia el salón.

Al llegar ahí no pude ver a Andree ya que estaba rodeado de gente.
-Es tan lindo- murmuraban las damas – además hay algo en el que me tranquiliza-

En eso estaba completamente de acuerdo Andree tenia a su alrededor cierta calidad de cambiar el ambiente con tan solo llegar a algún lugar.
-Oh por Dios- exclamo Miranda a mis espaldas provocándome un susto – es hermoso, es mi sueño hecho realidad-
Me gire hacia ella con el ceño fruncido, ¿se estaba refiriendo a Andree? Y ¿Por qué eso me molestaba?
Es decir todas las damas –y no solo las solteras- se caían de bruces por el, cosa que no me sorprendía pues era apuesto, pero ¿Por qué mi hermana se sentía atraída por el?, casi hubiera preferido que ella encontrara agradable a Harold Trohng.
-Es un adonis Caro, su cabello negro es perfecto, sus músculos, su forma de moverse, sus bellos ojos verdes...-
¿Ojos verdes? – ¿De quien hablas Miranda?-
Mi hermana me miro como si me hubiera vuelto loca – ¡Del hermano del Duque! ¿De quien mas podía hablar, cuando el nubla mi vista?-
Suspire aliviada, ¿aliviada?, si la verdad es que sentía como si me hubieran quitado un peso de encima, ¿era eso normal?

Peter Grint se acerco a nosotras para sacar a bailar a Miranda, esta puso mala cara y susurro levemente que prefería trabajar con los gitanos, pero al ver la mirada asesina de nuestra madre acepto al baile.
Yo no veía a Lord Mortensen cerca así que me limite a pasear por el salón, al principio me había justificado diciéndome que estaba buscando a Charles pero no me podía negar la verdad, trataba de encontrar un hueco entre la gente para poder ver a Andree.

-Linda velada ¿verdad?- Solté un gritito al oír al voz tras de mi – désolé 1, no quería asustarte-
-Axel – dije recuperándome del susto – la próxima vez que nos encontremos trata de saludarme de frente-
-¿la próxima vez?,- se cruzo de brazos – así que abra una próxima vez, me gusta la idea- su mirada me recorrió – ese color te queda bien-
Arque una ceja y reí – eres extraño ¿sabes?-
-ser extraño es bueno- me contesto con un guiño de ojo
Note varias miradas fijas en nosotros – entre ellas la de Miranda - pero aun así di un paso hacia el. -¿Por qué no me dijeron quienes eran?-
-Me presente con tigo y por lo que se mi hermano también-
-Lo que quiero decir es por que nunca me dijeron su apellido-
-¿Tenia importancia?- Su voz me hizo vibrar- ¿Qué hubiera pasado si te hubiera dicho mi apellido-
Me gire para verlo y me quede absorta, iba vestido con una camisa blanca de lino abierta en el cuello y pantalones negros ajustados y lucia increíblemente apuesto.
-Se amable Andree – advirtió Axel
-Buenas noches Caroline – saludo Andree mirándome penetrantemente - ¿Qué importancia tiene mi apellido?-
-Bueno, pues ya que eres un Duque es muy importante-
-Me importa un bledo mi titulo nobiliario-
-Andree- esta vez Axel dio un paso entre Andree y yo – deja de compórtate como un idiota-
Andree fulmino con la mirada a su hermano y estaba segura que iba a contestar algo pero desvío su atención hacia la persona que se nos avecinaba –oh, Lord Mortensen ¿verdad?-
Charles se veía raro como si todo el color de su cara hubiera desaparecido – así es milord – respondió con la mirada fija en el suelo –Solo venia por Caroline-
-Pero me temo que la Señorita Collins, esta conversando con nosotros-
-Lo se milord, pero me temo que tenemos que retirarnos-
-¿Caroline?- mire hacia Andree - ¿Qué dice a ello?-
-yo… - la verdad es que quería quedarme con el pero al fin de cuentas tenia que hacer caso ami prometido- Lo siento, pero tengo que irme-
Para no arrepentirme me gire rápidamente y avancé hacia mis padres que ya nos esperaban.
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[1] Lo siento en Frances

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Premio

>> lunes, 26 de octubre de 2009

Gracias a muñeca de oscuridad por este lindo premio
Este premio se lo queremos otrogra a todos los que pasan a leer nuestras hostorias..!!

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MAS VAMPIROS...AN

20.LIBRE.


¡Bendito, bendito Giovanni! ¡Por Dios! Ese hombre era un Dios del sexo ¿Es que acaso conocía todas y cada una de mis zonas erogenas? Nos habíamos pasado toda la noche juntos y jamás había alcanzado tantos orgasmos seguidos. Faltaba una hora para el inicio de mis clases y yo aun seguía deliciosamente atrapada entre los brazos de Gio.

  • Gio.- le dije.

  • ¿hmm?- dijo sin dejar de besarme.

  • Creo que deberías dejar de hacer eso. Necesito ir a clase.

  • ¿Clase? Creo que no...

  • Gio por favor.

  • No.-dijo muy serio.

  • Gio...

  • Esta bien, tu ganas...- se quitó de encima de mi y se tumbo sobre su costado con su cabeza recostada sobre su brazo y con una sonrisa pícara en los labios.

  • Para de mirarme así o no voy a poder marcharme.- le dije mientras me levantaba.

  • ¿Y cómo te miro?

  • Sabes muy bien como me miras.- le dejé ahí y fui a vestirme. Estaba eligiendo en el vestidor cuando lo sentí entrar, me abrazó por detrás y puso su barbilla en mi hombro.

  • No vayas...

  • Gio no me hagas esto. Van a ser solo unas horas...

  • Y que testaruda eres, eh.

  • Hmm, pues si.- gire mi cabeza y le di un beso.

  • Vale, ponte estos.- y me dio unos pantalones. El se puso también unos vaqueros pero no se los abrochó, cuando le vi con esos vaqueros estuve a punte de olvidar las clases y quedarme el resto del día con él. Pero conseguí vestirme.

  • Me voy- le dije después de pasar por el baño.

  • Si no hay mas remedio.

  • Prometo compensarte después.- le di un beso de despedida.

  • Eso suena bien.


Al final conseguí irme y ¡por Dios! Era tardísimo. Faltaban cinco minutos para que comenzaran mis clases y yo estaba a 20 minutos de la universidad en metro. Pero claro, yo era un vampiro. Bajé al metro pero en lugar de subir a él salté a las vías a velocidad vampírica y empecé a correr por ahí. Llegué en cuatro minutos. Entré como una bala en clase y me senté al lado de Gabrielle:

  • ¿Y tu de dónde sales?- me dijo

  • ¿eh?

  • Qué has aparecido así de repente.

  • He venido corriendo.

  • ¿Y a que se debe esa sonrisa?- intervino Daniela.

  • No estoy sonriendo.- pero me di cuenta que si lo estaba.

  • Si sonríes y esta, amiga mía, es una sonrisa que solo tienes después de una noche de sexo desenfrenado.- Daniela.

  • Oh vamos, dejame en paz.

  • ¿Eso es un si?- dijeron las dos emocionadas.

  • NO.

  • ¡Oh, Carol eres una zorra, yo también quiero una noche de pasión con ese pedazo de hombre!- en ese momento se activo mi alarma protectora.

  • Es mío.- le dije casi gruñendo.

  • Oh, lo se chica. Pero dejame fantasear.- Daniela.


Después, empezó la clase. Mis amigas estuvieron toda la mañana hablando del tema y yo estaba ya un poco harta. Al final me tire juguetonamente encima de ellas y las amenace en broma.

Estaba yo apunto de volver a casa cuando sonó mi móvil. ¡maldita sea! Era Eleonora. Contesté:

  • Hola Ele.

  • Hola Carol ¿qué tal?

  • Mm, bien gracias.

  • Me alegro. Oye ¿puedes cuidar tu esta tarde a Sophie?

  • eh...- Gio me iba a matar, pero yo adoraba la pequeña.- claro, no hay ningún problema.

  • Oh, muchas gracias. ¿Entonces vas tu directamente a buscarla al colegio?

  • Claro, no te preocupes. Le diré al portero que me abra.

  • Estupendo, bueno Carol tengo que dejarte que tengo una reunión importante. Y no te preocupes hoy no sera mucho rato, Olivier me dijo que volvería pronto a casa.

  • Vale, adiós Ele.


Seguidamente llame a Giovanni para comunicarle que iba a hacerle de canguro a Sophie y el maldijo. Estuvimos hablando durante un buen rato, de hecho todo el rato en que yo tarde en ir a recoger a Sophie...y vale, esa conversación solo me dejo con con mas ganas de verle.

Llegué con tiempo de sobras para recoger a Sophie. Mientras esperaba fui a comprarle la merienda y cuando salió se la di. Ella empezó a comer mas que contenta y a charlotear sin parar. Empezó a llover por lo que nos fuimos a casa Sophie, una vez allí la niña hizo los deberes y luego miramos la Sirenita. Estábamos en el sofá con Sophie acurrucada entre mis brazos cuando llegó su padre. Le mandé un mensaje a Gio para que pasara a recogerme y salí de esa casa antes de que Olivier pudiera volver a insinuarse.

Esperé en el portal a que viniera Gio a buscarme en el coche y mientras esperaba mi móvil sonó, era Arion:

  • Hola Arion.- contesté.

  • Carol ¿Qué tal?

  • Pues bien gracias.

  • Oye Carol, lo que te tengo que decir es importante así que escucha bien.

  • De acuerdo ¿De qué se trata?

  • Andrew transformó a Alba hace unos dias lo que significa que su vínculo contigo está roto.

  • ¿Qué?.- dije yo sin terminar de creer lo que Arion me estaba diciendo.

  • Que eres libre, Carol.

  • ¿En serio?

  • Pues claro tonta ¿Te mentiría yo?

  • ¡Ahhhhhh!- grité.

  • ¿Qué te pasa?

  • Que estoy contenta.

  • Estas loca.

  • Lo sé.

  • Anda, no pierdas tiempo hablando conmigo y ve a decírselo al Gio.

  • Arion...yo...

  • Anda tonta, no te preocupes por mi. Se que le quieres y si te digo la verdad creo que he encontrado a la mujer de mi vida.

  • ¿Lo estás diciendo de verdad?

  • Sí.

  • ¿Y quién es?

  • Te lo digo cuando vengas a visitarme y a partirle la cara a Andrew.


Y colgó. Y yo me sentí libre, me sentí feliz. Tenía ganas de correr, de cantar y de bailar. Quería ver a Giovanni y besarlo, quería proclamar que lo amaba.

Y apareció Giovanni en mi campo de visión, andaba tranquilo, con un paraguas y con su habitual fluidez, las mujeres con las que se cruzó mientras venía a buscarme a mi se volvieron a mirarlo, pero él solo me miraba a mi, tenía una sexy sonrisa en su cara y sus ojos recorrían mi cuerpo de arriba a bajo. No pude contenerme mas, salí de debajo del balcón en donde me resguardaba de la lluvia y corrí hacía él, salté encima de él y los dos caímos en el suelo mojado, la lluvia nos estaba empapando pero a mi no me importaba, no le di tiempo a decir nada y puse mis labios sobre los suyos, le bese apasionadamente mientras que con mis manos le recorría la cara:

  • Te quiero, te quiero, te quiero, te quiero, te quiero.- le dije antes de volver a besarlo. El me rodeó la cintura con las sus brazos y me devolvió el beso.

  • Wow, eso si es una compensación.- dijo.-Pero Carol no se si te has dado cuenta que estamos en el medio de la calla.

  • ¿Y qué importa? Quiero que todo el mundo sepa que te quiero. ¡¡LE QUIERO!!- grite. La gente que nos estaba mirando aplaudió y Giovanni se echó a reír debajo de mi.

  • Estas loca.

  • Estoy loca por ti.- le dije.- No hay vínculo, Gio. Ya no lo había cuando llegaste.

  • ¿Qué?

  • Andrew transformó a Alba hace unos días. Mi vínculo con él se rompió en el momento que el la transformó.

  • ¿Cómo lo sabes?

  • Arion me ha llamado hace unos minutos.

  • ¡Bendito pescadero!- y Giovanni se levantó conmigo en brazos y empezó a dar vueltas, yo lo rodeé la cintura con mis piernas y le abracé fuerte mientras él hacía “su baile de la victoria”. Finalmente me puso en el suelo y me besó- Te quiero Carolina, te quiero y quiero que estés conmigo toda la vida.

  • Solo quiero la eternidad si puedo estar contigo.


Arion.


  • Has hecho lo correcto.- me dijo Megeara cuando colgué.

  • Lo sé.- le dije.

  • Y ahora, si no te importa ¿puedes hablarme de la mujer de tu vida?

  • Por supuesto.

  • Ella es bellísima, es rubia, es lista, es dulce, es divertida, es sexy, es pasional y está delante de mi.-Megeara me sonrío y me beso hasta hacerme perder el mundo de vista.

  • Creo que tu también eres el hombre de mi vida.

  • Casate conmigo.- le dije impulsivamente.

  • ¿Es una orden?

  • Mas bien es una suplica. Te quiero y no quiero que te alejes de mi.

  • No lo haré si tu no quieres.

  • Entonces ¿quieres casarte conmigo?- le pregunte mientras la apretaba contra mi pecho.

  • Sí, quiero casarme contigo.


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