Capitulo 9 (El secreto)

>> lunes, 26 de abril de 2010

Siento mucho la tardanza.
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Ya había pasado casi un mes desde que Axel y yo nos presentamos en el primer baile, y tal como mi hermano había predicho los habitantes de Cornwall no dejaban de hacerme bailes y fiestas, todos tratando de ganarse mi favor y entregándome a sus hijas para que fueran mi consorte.
Las damas de aquí eran lindas eso no lo niego, pero ninguna me llamaba la atención, bueno si había una pero al parecer ella no estaba interesada.

Veía a Caroline en las veladas pero ella no parecía fijarse en mi, siempre estaba a lado de ese cerdo de Mortensen y en mas de una ocasión estuve tentado a decirle lo que había oído decir a ese bastardo en la taberna, pero terminaba convenciéndome que eso no era asunto mió, después de todo no podía perder mi tiempo con Caroline ahora que estábamos tan cerca de logra nuestro cometido.
Como Axel había dicho encontramos a varios de esos hijos de puta en las reuniones, los cabrones pretendía burlarse de notros, lastima que su plan no había salido tan bien.

Habíamos capturado a varios y en la última velada encontramos a Lucien, Axel pretendía matarlo de una buena vez en el acto, pero se lo impedí pues necesitaba información que el quizá no gustosamente pero que me terminaría dando.
Me había costado casi una semana ablandarlo pero al final lo conseguí y a base de lo que el nos había dicho habíamos creado un plan.

-Hoy es nuestra ultima noche aquí, ¿seguro que no quieres ir a despedirte de la dulce Caroline?-
-No me fastidies Axel, no estoy de humor-
-Vamos Andree si fuera tú yo me llevaría un recuerdo de ella- se encogió de hombros – no lo se quizá unos de sus listones para llevarte su aroma – se acerco a la butaca donde estaba sentado y se inclino para susurrarme al oído – o mejor aun, un beso para cuando nos vallamos puedas recordar su sabor o quizá cambiaste de opinión y piensas invitarla a ella y a su familia a Hampshire de esa forma la tendrías en tus dominios- se encogió de hombros – seria mas fácil atraparla así-
Me pare de una forma brusca y lo aleje de mí – Ya te dije que no quiero a Caroline ahí, no la arriesgare-
-Pero vas a arriesgar a los de mas, ¿no es así?-
-No permite que les pase nada – conteste fieramente mientras veía el fuego que ardía alegremente en la chimenea – Los protegeré-
-También podrías defender a la señorita Collins-

¿Que mierda pasaba por la cabeza de Axel?, ¿Por qué insistía tanto en eso?
Ya había decidido que mantendría lejos a Caroline y nada de lo que el dijera me iba hacer cambiar de opinión, maldita sea, si fuera por mi no metería a nadie en esto, pero desgraciadamente los necesitaba ya que en Hampshire no teníamos muchos apreciados.
-Vamos Andree estas perdiendo el tiempo, ve a buscara tu petit -.
-Por que no vas tú a buscar un par de putas y me dejas en paz-
Axel río belicosamente –Iré a buscarlas no te preocupes, pero sabes estaba pensando que sabor tendrán los labios de una dama – su mirada se hizo insolente – una dama como Caroline-
-No te atrevas acercarte a ella-
-¿Por que no? – su voz sonó desafiante – Tu no la quieres, ¿Por qué tendría que nagarme algo que no tiene dueño?-
-¡Tiene dueño! – Grite – o ¿ya no recuerdas a su prometido?-
-Error- respondo negando con el dedo – Por lo que la encantadora e inoportuna Miranda me ha dicho, aun no están prometidos, así que ella no tiene dueño y ya que nos vamos mañana, esta noche puedo enseñarle mis idoneidades en el lecho- Sin pensarlo me avente a Axel y en un instante lo tuve en el suelo, iba golpearlo cuando dijo - ¿Qué pasa hermano?, jamás te había molestado que te contara de mis travesuras, ¿Por qué ahora si?-
-Ella es una dama-
-Lo se, pero no será la primera a la que ponga de bajo de mi-
Mi puño se estreno en la mejilla de Axel- Eres un maldito cabròn, no te atrevas si quiera aponer un dedo sobre ella-
Axel se deshizo fácilmente de mí y se puso de pie. – Jamás te había visto ponerte así – se encamino hacia la puerta y haciendo un gesto con la muñeca dijo –No te preocupes, Caroline Collins no es de mi gusto, es demasiado inocente, personalmente prefiero a mujeres con conocimiento, Profiter de la nuit, mon frère (1)
Sin más se fue, dejándome solo para que mi enfado me consumiera.

Me levante del suelo y me deja caer en el camastro, odiaba los juegos mentales de Axel, pero desgraciadamente para mi el hijo de puta siempre tenia razón. Tenía que ver a Caroline por última vez y tenia que llevarme algo para recordarla y sabia perfectamente que es lo que quería.


*****



Mi familia y yo estábamos en el salón tomando el te con Lord Mortensen cuando Millie entro diciendo que teníamos visitas.
-¿Una visita?- pregunto mi madre que estaba sentada en el gran diván junto a mi padre -¿Quién puede venir a estas horas?-
-Se trata de Duque Wolfenbüttel milady-
Padre y madre se pusieron de pie instintivamente mientas que Lord Mortensen se movía nervioso a mi lado.
-Que esperas niña tonta – regaño madre a mi dama – hazlo pasar-
Millie se giro rápidamente y salio del salón, apenas habían pasado unos segundos cuando regreso acompañada de Andree.

Andree Wolfenbüttel llevaba unos pantalones ajustados metidos dentro de unas botas altas de color negro, una combinación letal que me dejo anonadada por unos segundos.
-Milord – saludo mi padre – es un honor tenerlo aquí- Andree saludo educadamente a mis padres pero nos ignoro a Charles y ami, lo cual por alguna extraña razón me hastío - ¿Qué puedo hacer por usted?-
-En realidad señor, vengo hablar con su hija-
-¿Miranda? – pregunto exaltada mi madre, ya que en las anteriores fiestas Miranda había estado rondando al Duque para estar cerca de su hermano.

Andree se sentó en el elegante sofá individual que mi padre le ofrecía –No con la señorita Caroline – su mirada por fin callo sobre mi, cosa que me puso nerviosa.
-¿en que podría ayudarle mi hija?- pregunto educadamente mi padre.
-Mañana regreso a Hampshire y estaba pensando redecorar mi castillo, así que pensé en las pinturas de Caroline-
Me sonroje mientras Charles decía tímidamente – ¿Pinturas?-
Andree poso una mirara imperiosa en el – ¿No sabia que su prometida pinta?, eso no esta bien, uno debe tener en cuanta los talentos de su mujer-
-Su talento reside en la música- se defendió Lord Mortensen
-Así que es una mujer talentosa, ¿No es así?- la mirada de Andree me quemo y gracias a Dios mi padre llamo su atención diciendo.
-Milord, aprecio que tome en cuenta el talento de mi hija, pero no creo que sea lo que esta buscando-
-Yo creo que si lo es Lord Collins- volvió a fijarse en mi – Es usted la autora del cuadro de la plaza que decora el salón de los Watson, ¿no es verdad?- asentí tímidamente- ¿También es suyo el retrato de las gemelas Comwhitmore?- Volví a asentir –Entonces si, creo que es lo que busco. ¿Tiene usted algunos trabajos hechos?-
-Mi Caroline siempre tiene trabajos hechos su gracia- presumió madre –Millie ve a buscar los esbozos de Caroline-
Mi dama salio del salón a toda prisa, mientras que yo sentí la penetrante mirada de Andree sobre mí.

Desde el baile de los Trohng no había vuelto hablar con el, solo me conformaba con verlo a la distancia mientras que el se desenvolvía en su papel ganándose la confianza de todos.
En algunos eventos Axel se acercaba para hablarme y he de admitir que su presencia me era estimulante ya que era igual de descarado que Miranda. Pero Andree no se había acercado ami siempre estaba rodeado de las damas solteras de Cornwall lo cual me importunaba.
Una y otra vez había escuchado decir a las damas lo apuesto y afable que era, hasta Miranda estaba impresionada con el, aun estaba encantada con Axel, pero Andree se había ganado el respeto de mi hermana.

Pero al parecer para Lord Wolfenbüttel mi familia no era lo suficientemente trascendental ya que éramos la única familia en todo Cornwall que no había sido invitada al castillo del Duque en Hampshire para el elegante baile que estaba preparando.
La noticia la había escuchado de los labios de Jazmín Trohng y al principio pensé que quizá Axel o Andree invitarían a mi familia después, pero eso no había pasado.
Esto hizo que odiara a Andree como nunca había odiado a nadie, por su culpa madre se lamentaba por no estar a la altura de un Duque y Miranda se sentía muy decepcionada, padre trataba de reconfortarlas a las dos pero sus esfuerzos eran inútiles, pero los egos rotos de ellas dos no era nada comparado con el mío, había maldecido a Andree, cosa nunca había hecho, pero me hería enormemente el saber que el había invitado personalmente a Jazmín y no se había dignado a tomarme en cuenta.

La mirada de Andree callo en mi camafeo y una extraña mirada apareció en su hermoso rostro. – ¿ya llevaron acabo el compromiso?-
-No- respondió mi madre – lo aremos este fin de semana, pero será algo íntimo ya que la mayoría de nuestros conocidos estarán en su residencia exelencia-
Andree no dio muestra alguna del comentario de mi madre. Millie llego cargada de mis cuadros, padre se los quito de encima para tendérselos a Andree.

Este me hecho una extraña mirada antes de centrarse en mis cuadros.
Azorada vi como el evaluaba mi trabajo, nunca me había dado pena exhibir mis cuadros pero con Andree todo me era diferente.
Lord Wolfenbüttel aparto el cuadro que había estado pintando ese día que nos encontramos y que me acompaño a mi pequeño paraíso, aparto otros dos más y para mi desgracia llego al retrato de Merrick que para estas alturas era el perfecto retrato de el.

Andree arqueo una ceja al verlo- Bonito- dijo
-Es el jardinero- me excuse rápidamente
-Oh, debo conocer a ese jardinero, quizá sea pariente de los Wolfenbüttel-
Todos a mi alrededor se fijaron en mi con diferentes miradas, mis padres me miraban entre agraviados y disgustados, Lord Mortensen me miraba lívido de ira y Andree me miraba divertido.

-Creo que me llevare todos- dijo al fin sacando un pequeño saco lleno de monedas- si eso no es lo suficiente hágamelo saber y enseguida enviare mas-
Iba a decirle que yo no vendía mis pinturas, que si quería una o dos con gusto se las regalaba, pero madre me gano diciendo:- Con esto será más que suficiente exelencia- inmediatamente tomo el pequeño saco.
-Hay una cosa mas- agrego Andree mirándome fijamente- Los jardines de mi castillo son hermosos y me gustaría pintarlos y estaría mas que honrado si fuera usted quien los pinta- ahora se fijo en mi padre – Lamento mucho haber tardado pero quería hacerlo personalmente, seria un placer para mi si su familia me acompaña a mi castillo en Hampshire, supongo que ya abran escuchado del baile que brindare ahí- mis padres asintieron rápidamente – Bien, pues ya que están invitados podríamos extender mas la invitación, mañana puedo mandar una calesa para que los lleve a mi castillo de esa forma la señorita Caroline podría pintar mis jardines antes de baile-
-Su gracia- respondió mi padre – Estaremos honrados de asistir a su baile pero me temo que lo otro no puede ser-
-¿Por qué no?, pienso pagarle-
-No se trata de eso exelencia, es que….- mi padre dudo y miro a Charles.
-Oh ya veo- respondió Andree en tono de burla- No creo que le moleste que me lleve a su prometida por unos días ¿verdad?- Lord Mortensen no respondió -Vamos hombre creo que pueden posponer el compromiso por unos días- En ese momento Miranda entro al salón por lo que Andree agrego – Estoy seguro que la encantadora Miranda disfrutara mucho de mi castillo, ¿no es así?- Miranda parecía confusa pero aun así asintió -¿Entonces cual es su respuesta señor Collins?-

Mi padre miro a mi hermana y madre y al ver sus miradas supo que había perdido la batalla –Supongo que tendremos que posponer el compromiso-
Miranda grito de felicidad y agrego -¿Su hermano ira su gracia?-
-Axel pensaba ir a Francia a visitar a un conocido, pero estoy seguro que en cuanto sepa que ustedes dos nos acompañaran, cambiara sus planes-
Eso era lo único que Andree necesito para alegrar a mi hermana, madre también parecía satisfecha y padre estaba feliz de tener a sus mujeres contentas. El único que parecía molesto era Lord Mortensen pero aun con su cara larga no pude evitar sentirme aliviada, por un tiempo pensé que Andree se olvidaría de mí y estaba igual o más feliz que Miranda.



*****

Salí de la Casa Collins cargando los cuadros de Caroline y maldiciéndome, acababa de hacer lo que me había prometido no hacer. Invitar a Caroline Collins a mi castillo.
Entre al carruaje y le orden al mozo que me llevara a la casa de huéspedes.

Cuando llegue a la habitación no vi rastro de Axel, lo cual agradecí pues necesitaba estar solo para maldecirme un poco más.
Era un jodido idiota, no podía creer que después de todo hubiera cedido a mi estupido deseo, había ido a buscarla solo por que quería llevarme ese hermoso cuadro que ella dibujo delante de mí, pero al saber que este fin de semana se iba a comprometer con ese perro de Mortensen me había afectado mas de lo que me gustaría admitir y luego ella me había pintado, había dicho que se trataba de su jardinero pero sus hermosos ojos grises me dijeron la verdad. El del retrato era yo.

No podía seguir negándomelo, la necesitaba a mi lado. Sabía que eso era imposible pues después de que lograra mi objetivo desaparecería de este mundo y eso no era justo para ella.
Al menos antes de irme aria lo mejor para ella, la llevaría ami casa y la convencería que no se casara con Mortensen, después de que yo me fuera aria que Axel la cuidara y así la mantendría a salvo a pesar de que yo muriera.


-Lindas- susurro Axel sobresaltándome, había estado perdido en las obras de Caroline por mas de una hora y no había notado que ya había llegado -¿Quién es el maestro?-
Con un suspiro me levante de la butaca y fui a dejar el cuadro que estaba viendo sobre la cama, Axel lo tomo y dijo:-¿Eres tú?, pensé que dijiste jamás te dejarías plasmar-
-No fue mi decisión-
-¿A no?, ¿entonces de quien? – En ese momento Axel vio la firma - ¿Caroline?, Woo es increíblemente buena – una sonrisa ladina se dibujo en su rostro.

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1.-Disfruta la noche, hermano mío

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