APRENDER A VIViR...AN

>> lunes, 15 de marzo de 2010

CAPITULO 13.


Los primeros días que siguieron al que rompí mi amistad con Tyson fueron raros...era raro encontrarlo por los pasillos y que él desviara la mirada, o estar una hora completa sentada a su lado y no intercambiar ni una sola palabra. Me dolía mucho la situación y tenía que recordarme constantemente que era por su bien y también por el mío.


Mi coche ya estaba reparado, me habían llamado del taller para decirme cual era la avería y el precio de la reparación, como no era muy alto pagué y recupere mi coche. El día que volví a utilizar el coche para ir al instituto fue el primero de muchos en que Tyson me miró mas de tres segundos seguidos.

Chloe también estaba molesta conmigo porqué echaba de menos a Ty y cuando me preguntaba por él, yo jamás le respondía.

Con todo habían pasado tres semanas y con la única persona que hablaba “de mi edad” era Jade y por teléfono. Ella primero me echó la bronca por “romper” con su primo pero luego simplemente volvió a ser mi amiga.


Era domingo por la noche y me había pasado el fin de semana encerrada en casa estudiando, limpiando, ordenando y cocinando. Chloe, a la que no se le pasaba el enfado conmigo, no había querido salir así que no la obligué. Estaba cansada y cuando mi padre se coló en mi habitación esa noche, no opuse resistencia, no me sentía con fuerzas...cuando por fin se apartó de mi dijo:

  • Mañana salgo de viaje, no volveré hasta el domingo.

  • ¿Y eso?

  • Tengo una semana de vacaciones, me voy a Brasil con Michel y George.

  • Pasalo bien.- le dije por decir algo.

  • No lo dudes.- estaba abriendo la puerta para irse.- Te dejaré dinero en la cocina, no te preocupes.


Dicho eso salió de mi cuarto y yo me acurruqué abrazando mis rodillas, me estremecí solo de pensar lo que mi padre y sus amigos iban a hacer a Brasil y sentí lastima por las pobres niñas por las que seguramente pagarían, pero no podía impedirlo, no podía hacer nada y me sentí impotente. Lo único que me hacía sentir un poco bien era que estaría una semana completa sin él. Con ese pensamiento fui a darme una ducha y luego a comprobar a Chloe, una vez en su habitación me metí en la cama con ella y la abracé, así, protegiendo el pequeño cuerpo de mi hermana me quedé dormida.


Por la mañana me despertó Chloe, supongo que debido al cansancio y al saber que mi padre se iría, me dormí tan profundamente que no oí el despertador:

  • Alex, Alex- me sacudía mi hermana.

  • ¿Qué pasa cariño?- le pregunté perezosamente.

  • Te has dormido, son las diez.

  • ¿Qué?- de repente estaba muy despierta.- ¡Chloe! ¿Por qué no me has despertado antes?

  • Porqué también me acabo de despertar.

  • Bueno...vístete, haré algo de desayunar.


Bajé a la cocina a la velocidad de la luz, preparé unos platos con fruta y luego subí a mi habitación y me vestí, pasé por el baño y apresure a Chloe, nos comimos la fruta y nos fuimos a la escuela.

Cuando llegué al instituto era tardísimo y ya me había saltado la mitad de las clases, pasaban quince minutos de la hora de entrada de mi clase y cuando llamé a la puerta el profesor no me dejó entrar, de manera que me fui a la biblioteca pasando antes por la cafetería a buscar un café.

En la biblioteca no había mucha gente así que e senté sola en una mesa y me puse el iPod en las orejas. Luego revisé mis deberes y los que eran para ese día estaban todos hechos pero para el día siguiente me faltaban algunos así que empecé a hacerlos.

Cuatro canciones después vi como se abría la puerta de la biblioteca y entraban Kevin y otro chico tan pijo como él. Kevin sonrió al verme y vino a sentarse a mi mesa, el otro chico lo imitó:

  • Hola Alex.- dijo Kevin entusiasmado.

  • Hola- respondí.

  • ¿Qué haces aquí? No creo que te hayan expulsado.

  • No me han expulsado, directamente no me han dejado entrar por llegar tarde.

  • Eso ya va mas contigo.- bromeó Kevin. Yo le hice una mueca.

  • ¿Y vosotros?

  • A nosotros si nos han expulsado.

  • Sí.- dijo el otro chico.- por lanzarnos trozos de goma de borrar.

  • ¿Solo por eso?- pregunté yo. Ambos asintieron.

  • Por cierto.- dijo Kevin.- él es Luke, Luke ella es Alex mi compañera de alemán.

  • Lo había supuesto.- dijo Luke antes de dirigirse a mi.- Kevin no deja de hablar de ti ¿me harías un favor, Alex?

  • Supongo...

  • ¡Acepta una cita con él de una vez! A mi y al resto del equipo nos van a estallar los oídos si le volvemos a escuchar hablar de lo maravillosa que eres.

  • ¡Luke!- dijo Kevin sonrojado. También le dio una colleja.

  • Yo...esto...lo siento, tengo que irme.- dije.


Recogí mis cosas a una velocidad sorprendente y salí de la biblioteca aun mas rápido. ¿Qué les pasaba a los chicos de ese instituto? ¡Por Dios! Había supermodelos rubias en todas las esquinas ¿Por qué a mi?

Anduve dando vueltas por el instituto hasta que sonó la campana y pude dirigirme a mi siguiente clase, la que por cierto compartía con Tyson. Luego fue la hora del almuerzo así que me dirigí a la cafetería y me senté junto a Haley, estaba comiendo mi ensalada cuando llegó un mensaje de texto a mi móvil, lo saqué del bolsillo trasero de mis vaqueros y vi que era un sms de Jade ( Vengo el jueves, tu y yo fiesta. No discutas.) le respondí con un simple (OK) y seguí comiendo.


El día pasó tranquilo y prácticamente sin incidentes, después de las clases fui a trabajar y luego a buscar a Chloe, mientras volvíamos a casa se me ocurrió una idea para que Chloe dejara de estar enfadada conmigo:

  • Chloe.- le dije.- la semana que viene es tu cumpleaños.

  • Sí.- contestó ella.

  • He pensado que, bueno, la semana que viene no lo podremos hacer porqué estará papá en casa y se va enfadar, pero si quieres el viernes podemos hacer una fiesta de pijamas para celebrarlo.

  • ¿De verdad?

  • Claro, pero solo si tu quieres.

  • ¡Si que quiero! Se lo tengo que decir a Emma, a Vanessa, a Julia, a Mary,...

  • ¡Eh, frena! Te dejo invitar a cinco, no quiero morir tan joven.

  • Haremos una lista al llegar a casa.- dijo firmemente.


Y si, cuando llegamos a casa, Chloe fue apresuradamente a buscar una hoja de papel y un bolígrafo, yo aun estaba quitándome los zapatos cuando ella volvió a mi lado y empezó a dar saltitos, le hice rabiar un poco y antes de sentarme con ella a hacer la lista fui a mi habitación a dejar mis cosas y a cambiarme de ropa, volví a bajar al primer piso y entonces si, me senté a la mesa de la cocina con Chloe para hacer su lista.

Al final Chloe escogió a las niñas que ya había nombrado antes y a otra llamada Kate. Entonces , cuando ya hubo terminado la lista le mandé a hacer los deberes y yo hice las invitaciones, nada del otro mundo, solo el nombre de Chloe, el mio, nuestra dirección y mi numero de teléfono, subí a mi cuarto y las imprimí, luego volví a la cocina para terminar los deberes.


Para la cena, Chloe y yo decidimos que queríamos hamburguesa con patatas así que fue lo que preparé. Cuando terminamos de comer mi hermana ya se estaba muriendo de sueño así que la envié a la cama, fui a su habitación a arroparla y luego yo también me fui a dormir con la seguridad de que nada malo iba a pasarme.

Me desperté un poco mas temprano de lo habitual, ya que tenía que ducharme y había decidido que quería preparar un buen desayuno, cuando lo tuve todo listo fui a despertar a Chloe que también se metió en la ducha mientras yo me vestía. Me sentía bastante optimista así que acabé arreglándome mas de lo normal, me puse mis vaqueros menos anchos junto con una camiseta verde de manga larga y botones, me calcé mis converse no converse y ya estaba lista. Mi hermana me llamó para que la ayudara a desenredar su pelo así que fui al baño a ayudarla, una vez allí y después de haber peinado a Chloe, arreglé también mi pelo e incluso me maquillé un poco. Realmente era una estupidez lo que estaba haciendo pero hacía que me sintiera un poco mas normal.


Nos comimos el desayuno, nos lavamos los dientes y salimos para la escuela de Chloe, al llegar ella se bajó del coche feliz y con las invitaciones de su fiesta de cumpleaños/pijamas en la mano, me hizo sonreír verla tan ilusionada. Cuando desapareció de mi campo de visión volví a poner el coche en marcha y me fui al instituto decidiendo que nada iba a arruinar mi día.


Llegué puntual a clase de física y ahí, justo en el pupitre continuo al mio estaba Tyson, se me quedó mirando un poco más de lo normal y yo aparté la mirada incomoda. Me senté y saqué mis cosas, ese día el profesor explicó por lo que me dediqué a prestar atención y a intentar olvidar la presencia de Tyson.


Cuando me di cuenta ta era la hora del almuerzo y me reuní con todos en la mesa de siempre, Haley se sentó a mi lado y empezó a charlotear. Después de unos cinco minutos los oídos me zumbaban y estaba a punto de asesinarla. Des del otro lado de la mesa Tyson me miraba, me hacía sentir incomoda de manera que, simplemente me levanté de la mesa y me fui, camine hasta salir al “campo de fútbol”, una vez allí me senté bajo la sombra de un árbol y saqué mi iPod. Estaba escuchando Gun's and Roses cuando apareció Kevin que iba caminando feliz, él me vio y se desvió un poco de su camino para hablar conmigo:

  • Hola Alex ¿qué haces aquí?

  • Tomar un poco de aire.

  • ¿Y eso? ¿te encuentras mal?

  • No, pero tanto jaleo me estaba dando dolor de cabeza.

  • Te entiendo, es horrible cuando todos nos ponemos a gritar a la vez.

  • Sí ¿Tú dónde ibas?

  • Oh, vengo de hablar con el entrenador, así que iba a la cafetería.

  • Seguro que tienes hambre.

  • Mucha.

  • Pues no te entretengas, queda poco rato para que termine el almuerzo.

  • Sí, lo se, pero me da pena dejarte aquí sola.

  • Bueno, ese era el plan. Estar un rato sola.

  • Oh, lo siento. No quería molestarte.

  • No me molestas. Pero si tienes hambre ve, a mi no me molesta estar sola.

  • Ok. Bueno...luego nos vemos.

  • Claro, adiós.- Kevin se fue pero entonces apareció Tyson.

  • Eres muy diplomática.- dijo.

  • Ya...

  • Si te preguntas que hago aquí la respuesta es que te estaba buscando.

  • Ya me has encontrado.

  • ¿Qué te pasa?

  • Nada.

  • Parecías estar mal ahí dentro.

  • Haley me estaba taladrando la cabeza. Y tu me hacías sentir incomoda.

  • ¿Yo?

  • Sí, no dejabas de mirarme.

  • Bueno...es que estoy harto de esta situación.

  • Yo también.- le confesé.

  • Te echo de menos, me aburro mucho sin ti.

  • Los míos también.

  • ¿Eso significa que puedo volver a darte la brasa?

  • Supongo que si.

  • Prometo no volver a besarte.

  • Y yo prometo respetar las distancias.

  • Me parece justo.

  • Y a mi.

  • Bien, vamos pues.


Tyson me ofreció su mano y me puse en pie con su ayuda. Fuimos juntos a la siguiente clase y cuando terminaron me acompañó a mi coche. Estaba sujetándome la puerta para que entrara cuando tuve una idea:

  • Ty ¿quieres venir a cenar?

  • ¿Dónde?

  • A mi casa. Hoy.

  • Claro.

  • Perfecto, porqué Chloe te echa mucho de menos.

  • Vale, pues ahí estaré.

  • Entonces nos vemos luego. Y bueno...preparate para la tortura de mi hermana.


Subí al coche y me fui a trabajar. Cuando llegué, Rob estaba de especial buen humor. Canturreaba de un lado para otro y al final me contagió su entusiasmo.

Como siempre Allison vino con Emma un poco mas tarde:

  • ¿Te has vuelto loca?- me preguntó Allison.

  • ¿Yo? ¿Por qué?

  • Por organizar una fiesta de pijamas.

  • Hmm... si, supongo que he perdido algunas tuercas.

  • Ai...no sabes en lo que te metes. No van a tardar mucho en llamarte una panda de madres preocupadas por sus retoñas.

  • Creo que podré manejarlas.

  • Si necesitas ayuda...ya sabes.

  • Si no recuerdo mal el médico te ordenó reposo.

  • El médico es un amargado. Yo soy una mujer de acción. No puedo quedarme en casa.

  • Eso salta a la vista.

  • Oye ¿aquí quien es la adulta?- bromeó.


Como Allison predijo me llamaron todas las madres de las niñas que habían sido invitadas a la fiesta de pijamas. Creo que hablé quince minutos con cada una de ellas ¡suerte que Rob estaba de buen humor!

Cuando terminé de hablar con todas ellas me sentía cansada mentalmente y solamente tenía ganas de salir del bar y de que me tocara el aire. Vinieron los mismos clientes de siempre, ya ni tenia que preguntarles lo que iban a tomar porque siempre tomaban lo mismo y de la misma manera. Mi turno llegó a su fin y después de despedirme de Rob hasta la mañana siguiente, me fui a buscar a Chloe. Cuando salió parecía contenta pero decidí no decirle que Tyson vendría, así se llevaría una sorpresa.

Llegamos a casa y seguimos la misma rutina de siempre, yo preparaba la cena mientras que Chloe hacía los deberes en la mesa de la cocina. Estaba pelando unas patatas cuando sonó el timbre, me lavé las manos y fui a abrir.

Tyson iba vestido igual que por la mañana, con vaqueros y una camiseta negra de manga corta, en su cara había una enorme sonrisa:

  • ¿Llego tarde? ¿pronto? No me has dicho hora así que he calculado el tiempo mas o menos.- dijo.

  • Bah...no te preocupes. Estoy aun haciendo la cena, pasa.

  • ¿No está tu padre?- preguntó receloso.

  • Está en Brasil.

  • Bien.- Tyson entró y se puso a gritar- ¿Dónde está la chica mas guapa de todo el planeta?- después de dos segundos exactos Chloe hizo su aparición.

  • ¡Tyson!- y se lanzó a sus brazos.

  • ¿Me has echado de menos, renacuaja?

  • Mucho.

  • ¡Yo también a ti!

  • ¿Por qué no venias a verme?

  • Porqué tu hermana es una gruñona.

  • Lo se, da asco.

  • Eh ¿quién te ha enseñado a hablar así?- le pregunte enfadada a mi hermana.

  • Los Simpson.

  • Te quedas sin ver la tele una semana,

  • ¡Alex!

  • Ni Alex, ni nada. Ahora termina tus deberes.

  • Vale...¿Tyson me ayudas?

  • Claro.- le contestó él.


Fuimos todos a la cocina y ellos se sentaron en la mesa para terminar los deberes de Chloe mientras que yo preparaba la cena. Cuando estuvo lista cenamos los tres tranquilamente. Mi hermana se quedó literalmente dormida sobre la mesa ya que cuando terminamos de comer estuvimos hablando un buen rato, al final la pobre cayó rendida. Le dije a Tyson que iba a acostarla, lo hice y luego volví a bajar, él estaba recogiendo la mesa:

  • ¿Qué haces?- le pregunté.

  • Recoger.

  • Ya lo veo, pero no tienes que hacerlo.

  • Tss...yo hago lo que quiero.

  • Mira tu que bien.

  • Ahora siéntate y descansa, yo friego.

  • ¿Y yo que hago mientras?

  • Puedes mirarme el culo.- le tiré el tapón del agua a la cabeza.- Ouch.

  • Idiota.

  • Está bien, yo friego tu secas.

  • Eso me parece justo.


Empezamos a fregar los platos pero terminamos los dos empapados. Tyson empezó a llenarme la cara con espuma y yo me vengué tirandole agua, al final se convirtió una guerra. Nos dejamos caer sobre las sillas de la cocina exhaustos por culpa de “pelear” y de reír. Él aun tuvo el valor de estirar su brazo y remover mi pelo, le aparté con un manotazo y le saqué la lengua:

  • ¡Oh! Que madura.- exclamó.

  • Callate.

  • ¿Quieres mas?

  • Mas ya no me puedes mojar.

  • ¿Qué te apuestas?

  • Lo que quieras.- entonces se levantó y vino hasta mi, se agachó y con un rápido movimiento me puso sobre su hombro.- ¿Qué haces? ¡Suéltame!

  • Hemos hecho una apuesta.- Empezó a andar y luego a subir las escaleras. Yo empecé a pellizcarle el bajo de la espalda y él me mordió la pierna.- Estate quieta.- me dijo. Pero no le hice caso y empecé a moverme mas cuando me di cuenta que me estaba llevando al baño.

  • ¡Tyson Lodge, ni se te ocurra hacer lo que estas pensando!

  • Oh si, claro que lo haré.

  • Si haces eso voy a matarte, luego te cortare en pedazos y alimentare al león de Madagascar con tu carne.

  • El león de Madagascar no existe, deja de ver películas con Chloe.

  • Pues alimentare a la orca Willy.

  • En realidad se llamaba Keiko y murió.- abrió la puerta del baño, se dirigió a la bañera y después de abrir la mampara, activo el agua y me metió a dentro.

  • ¡Ah! Te odio.- le dije intentando salir, pero el muy idiota cerró la mampara y la bloqueó con fuerza.- ¡Tyson dejame salir!

  • Pero si no hay nada mejor que una buena ducha.- se burló él.

  • Eres un idiota, y un capullo. ¡Abre o te juro que te arrepentirás!

  • ¿Qué vas a hacerme medio metro?

  • Te voy a rapar la cabeza mientras duermes.

  • Jajaja- empezó a reírse. Entonces como vi que Tyson no iba a abrir empecé a buscar alternativas. Vi el vote de champú, lo cogí y luego empecé a suplicar.

  • Tyson por favor, déjame salir. Ya no me puedo mojar mas.

  • La verdad es que tengo miedo de que me ataques.

  • Te juro que no puedo hacer nada, además, no puedo contigo.

  • ¿Lo prometes?

  • ¡Que si!- Y Tyson abrió la mampara y yo aproveché para vaciarle el bote de champú en la cabeza.

  • ¡Traidora!- gritó él.

  • Ojo por ojo.


Y entonces resbalé, y me sujeté a Tyson pero él terminó también dentro de la bañera, no se como no nos matamos. Tyson estaba doblado de la forma mas extraña que jamas he visto, mis piernas estaban debajo de él, mientras que nuestros torsos estaban el uno al lado del otro, las piernas de Tyson dobladas hacia atrás, un brazo fuera de la bañera y el otro al lado de mi cabeza:

  • ¡Me aplastas!- le dije.

  • ¡Dios, mi brazo!

  • Oye...aparta.

  • Un poco de paciencia, que esto es culpa tuya.

  • ¿Cómo que culpa mía? Eres tu quien me ha puesto en la ducha.

  • Sí, pero tu me has tirado el bote de champú.

  • Así estarás mas limpio.

  • Te odio.

  • Y yo a ti.- en ese momento Tyson ya había liberado mis piernas. Me puse en pie e iba a salir de la bañera, pero Tyson me agarró de la cintura y me acercó a él.

  • ¿A dónde vas? Quiero que me laves el pelo

  • Claro ¿Te hago también la pedicura?

  • Si quieres.- y no lo vi, realmente no le vi las intenciones de echarme el otro medio bote de champú en la cabeza.

  • ¡Te mato!- le dije.

  • Diente por diente.- y sonrió como el gato de Alicia en el país de las maravillas.

  • Esto ya es demasiado.

  • Ven, te lavo el pelo si tu luego haces lo mismo conmigo.

  • No llego.

  • Me agacharé.

  • Tss.- resoplé.


Entonces Tyson se quitó la camiseta, la escurrió bien y la colgó del toallero, se volvió hacia mi y empezó a frotar mi cabeza creando una cascada de espuma, el muy idiota, me llenó la cara de espuma y empezó a reírse, yo le pegué un manotazo en el pecho. Me quitó todo el jabón del pelo y la cara y pude abrir los ojos sin miedo a que me picaran. Cuando los abrí me tope con el pecho de Tyson justo enfrente de mis ojos, noté un cosquilleo en mi vientre. El me comunicó que era mi turno y se sentó en el borde de la bañera para que pudiera llegar. Empecé a lavarle el pelo y la verdad es que eso se sentía genial. Las cosquillas en mi vientre aumentaron y estoy segura de que mi corazón empezó a latir mas deprisa. Le quité el los restos de champú y cerré (por fin) el agua. Volví a poner mis manos en su pelo y le quite los mechones de delante de los ojos, nos quedamos mirando a los ojos y Tyson puso sus manos en mis caderas, yo tenía las mías enredadas en su pelo y esa vez fui yo la que unió sus labios con los míos. Le besé, si, y al segundo siguiente él me tenía abrazada contra su pecho mientras nos dábamos un beso mucho mas ardiente que el anterior.

Se ha producido un error en este gadget.
Se ha producido un error en este gadget.