MAS VAMPIROS...AN

>> domingo, 23 de agosto de 2009


6.DISTANCIA.


Andrew y yo permanecimos abrazados durante un rato mas, me sentía agusto y protegida, como si nada me pudiera suceder estando con él. Me besó en la frente antes de apartarse de mi, y cuando lo hizo nos encontramos con la mirada de Giovanni, supimos por el olor que solo había visto el final de nuestro abrazo pero su expresion era de tortura, como si nuestro abrazo le causara un profundo dolor.

Ruy y Carlos llegaron después de unos segundos, los tres nos habían estado buscando y cuando nos vieron, a diferencia de Gio saltaron encima de nosotros y nos felicitaron el año nuevo. Estuvimos festejando durante horas el año nuevo en Times Square y si no hubiera sido por Gio que seguía serio yo me lo habría pasado en grande, pero la verdad es que no podía dejar de preocuparme por él. Cuando nos fuimos del Times Square nos dirigimos otra vez a la Webster Hall y esta vez no hubo problemas para entrar, una vez dentro seguimos de fiesta toda la noche, bueno al menos tres de nosotros, Carlos y Ruy estaban euforicos, Drew intentaba pasarlo bien pero yo podía ver que también estaba preocupado, Gio no intentaba en asboluto fingir que lo pasaba bién y yo, bueno, yo hacía lo que podía.


Volvimos al hotel con la primera luz del día, Ruy y Carlos iban cogidos de la mano y bueno, si no supiera que era imposible hubiera pensado que iban borrachos ya que iban cantando y no lo hacían nada mal. Los seguíamos Andrew, Giovanni y yo, nosotros tres ibámos en silencio y la tension era casi palpable en el ambiente. ¿Qué había visto Gio? Y ¿Por qué estaba de ese humor? Es verdad que Gio hacía el tonto conmigo, pero era solamente eso, el tonto, yo en verdad no le interesaba ¿o si? ¡Dios estaba completamente hecha un lío! Y Andrew no había dicho nada de nuestro beso, vale que no había tenido tiempo, pero yo que sé, una sonrisa, un guiño de ojos, algo...pero no, no hizo nada y eso me estaba volviendo loca.

Llegamos al hotel y Carlos y Ruy se encerraron a su habitacion a hacer Dios sabe qué, yo fui a la mía dejando a Andrew y Giovanni en la puerta de la suya, mientras caminaba hacía mi habitación temblé por lo que esos dos pudieran decirse.

Una vez en mi habitacion me quité el vestido y me puse un albronoz del hotel, luego me deje caer encima de la cama y deseé poder dormir o al menos comer chocolate, pero ya no podía dormir y ahora el chocolate me provocaba arcadas. Encendí la tele y me puse a hacer zaping, nada, no hacían nada bueno. Estuve como dos horas encima de la cama sin hacer nada, simplemente comiendome el coco con el asunto de Andrew y Giovanni, finalmente me vestí con unos vaqueros, un jersey de lana de cuello alto y botas de nieve y decidí ir a dar un paseo, dije en recepcion que si los chicos preguntaban por mi les dijeran que había salido a pasear, me puse el abrigo y salí a las calles de Nueva York. Estuve fuera todo el día, no fui a ver nada en especial, simplemente caminé y caminé, estaba en Central Park cuando sonó mi móvil, era Andrew diciendome que volviera al hotel o perderíamos el avión. Tomé un taxi hasta el hotel y subí a mi habitación para recoger la maleta, ellos estaban esperandome.


Una vez en el aeropuerto, los chicos fueron a facturar las maletas y yo me quedé con Carlos:

  • ¿ Sabes que Gio está enamorado de ti, verdad?- me dijo sin mas.

  • ¿Qué?- le dije sorprendida.

  • Pues eso, que Gio está enamorado de ti.

  • Gio no está enamorado de mi, simplemente le gusta hacer el tonto.

  • Él me lo dijo.

  • ¿Enserio?

  • Sí.

  • Mierda, esto no puede estar pasándome a mi.

  • ¿No te gusta?

  • Sí, no se...Andrew me besó ayer.

  • Oh,oh...Houston tenemos un problema. ¿Qué vas a hacer?

  • No lo sé, porque Andrew no me ha dicho nada pero sabe que algo le pasa a Gio y...todo esto me supera, yo no quiero que ellos, no se, rompan su amistad por mi culpa.

  • Pues entonces deberías hablar con ellos.

  • Lo se.


Los demás volvieron con nosotros y nos despedimos de Carlos y Ruy, me abrazaron y me dijeron que esperaban volverme a ver pronto, luego se marcharon porque su vuelo salía antes que el nuesto. Nosotros esperamos a que saliera nuestro vuelo dando vueltas por las tiendas del aeropuerto.

El viaje fue insoportable, si la ida se me había hecho largo a la vuelta se me hizo eterno, ninguno de los tres habló, Drew se enganchó a otro libro y Gio se pasó horas jugando a la PSP, yo simplemente seguí dandole vueltas al asunto.


Cuando porfin llegamos a casa el silencio no cesó, me fui a mi habitacion a desacer el equipaje y mirando por el balcón me di cuenta que la casa de Arion volvía a estar habitada, me fijé bién y pude ver que la había comprado un matrimonio con dos hijos, un chico de mi edad mas o menos y una chica un par de años mas joven. Me pregunté que pensarian de nosotros. Cuando terminé con mi equipaje cogí el telefono y llamé a Lucy:

  • ¡Carol!- exclamó.

  • ¡Hola, ya estoy de vuelta!

  • Bien ¿cuando has llegado?

  • Hace unas horas.

  • Qué guay, tia. Tengo muchas ganas de verte.

  • Y yo a ti. ¿Quieres hacer algo?

  • ¿No estás cansada?

  • Un poco.- mentí.

  • ¿Pues que te parece si me vengo a tu casa y me enseñas mas fotos de tu hermano en bañador?- me reí.

  • Claro, ven si quieres.

  • En un rato estoy ahí.- colgó y despues de unos segundos volvió a sonar el telefono.- vale, me di cuenta que no se la direccion.


Le di la direccion y le pregunté si quería que la fuera a buscar, ella me dijo que tomaría un taxi, mientras la esperaba informé a los chicos de que Lucy iba a venir, revisé la casa para comprovar que todo fuera normal, estaba todo menos en orden hasta que entré en la cocina, genial, la nevera estaba vacía y en la despensa solo había la comida de Drácula...bien, esperaba a que Lucy no quisiera tomar nada. Lucy llegó después de unos minutos:

  • Pero tia.- me dijo.- ¿tu cuanta pasta tienes?- dijo mirando la casa.

  • eh...

  • Da igual, no me contestes.- me dió un abrazo y subimos a mi habitación .- eres una zorra, tu habitación es del tamaño de mi salón.- yo me reí.

  • Toma, te he traido un regalito.- le di la pulsera que le había comprado en cuba y los zapatos que le había comprado en NY.

  • ¿Tu estas loca? ¡Estos son unos Jimmy Choo!- me dijo refiriendose a los zapatos.

  • Es que pensé que eran perfectos para ti.

  • Y lo son, lo son. Muchas gracias. Así que te fuiste de tiendas en lugar de ir a la playa, chica no os cogido ni un poco de color.

  • Bueno, es que al final solo estuve unos dias en Cuba, y la verdad es que no fui mucho a la playa. Por fin de año nos fuimos a Nueva York.- le dije.

  • ¡Ahhhh, como te odio! Quiero ver fotos.

  • Hmm, claro, espera.- la camara la tenia Drew.- voy a pedirle la camara a Drew.- Drew me dió la camara sin decirme nada pero no parecía tenso como cuando estaba Gio presente. Cuando volví a la habitación Lucy estaba mirando la ropa de mi armario.

  • Me encanta este vestido.- me dijo sacando el de fin de año.

  • Y a mi. Me lo puse en fin de año.- conecté la camara de fotos a mi Mac para que se descargaran. Luego las vimos y las comentamos.

  • Dios mio de mi vida, eso son hombres y lo demas son tonterias.- dijo viendo una foto de Drew, Gio, Carlos y Ruy.- después de ver esto, voy a mirar a Rulo y me voy a deprimir.

  • Rulo es guapo.- le dije. Y lo era.

  • Sí, pero ellos son, bueno...a su lado Brad Pitt parece insignificante.

  • Tampoco te pases.- le dije.- el culo de Brad merece un par de medallas olimpicas.

  • Cierto, pero Brad seria el bronce y Gio y tu hermano el oro y la plata, no se a cual ponerle el oro.

  • Estas como una cabra, voy a decirle a Rulo que dices eso.

  • Ya lo sabe.


Lucy y yo estuvimos horas hablando y sirvió para que no pensara ni en Gio ni en Drew, bueno, si pense en ellos, pero no pensé en el lío que se me venía encima. Finalmente Lucy tuvo que marcharse y en lugar de llamar a un taxi Andrew se ofreció para llevarla a casa, ella estaba encantada.



Quedaban aún unos pocos días de vacaciones y yo hice todo lo posible para permanecer en la casa el mínimo tiempo posible, incluso me quedé un par de noches en casa de Lucy. Gio tampoco estaba mucho rato en casa, abría mas pronto el bar y lo cerraba mas tarde y Andrew bueno, como ni Gio y yo aparecíamos por casa él podía quedarse tranquilo.

Sabía que tenía que hablar con ellos, tomar una desición, hablar con Drew de lo del beso y de Gio de lo que le había dicho a Carlos, pero la verdad, no me veía con fuerzas. Era cierto que Drew no había intentado quedarse otra vez asolas conmigo y que Gio no me había dicho nada, pero las cosas no podían continuar de ese modo. Cómo mas días pasaban mas se iba degradando la relacion entre los tres, finalmente le puse ovarios y fuí a hablar con Drew. Él estaba en casa y yo bueno, venía de pasar la mañana con Lucy, cuando llegué estaba viendo las noticias:

  • Andrew.- le dije, el me miró.- tenemos que hablar.

  • Lo sé.- me dijo mientras apagaba el televisor.- ven, sientate.- lo hice.

  • Lo que pasó en año nuevo...

  • Carol se que estos días han sido un suplicio para ti, también lo han sido para mi. yo...yo no sabía si tu querías hablar conmigo o no, no se si estás enfadada porqué te besé o porqué no te he dicho nada mas.

  • No estoy enfadada porqué me besaste. De hecho no estoy enfadada por nada, lo unico que...es que estoy hecha un lío, Drew. Primero me besas y luego me ignoras durante todo este tiempo, yo no se que pensar. No se si me besaste porqué te gusto o porqué todo el mundo a nuestro alrededor se estaba besando y te dejaste llevar por el momento.

  • Te besé porqué me gustas, Carol. Creo que...estoy enamorado de ti.- yo no dije nada.- este sería un buen momento para que me dicieras lo que sientes.

  • Es que no se lo que siento.

  • ¿Cómo que no?

  • Pues eso, que no lo se.

  • ¿Pero no sentiste nada cuando te besé?

  • Claro que sí, me gustó que me besaras y deseé que no dejaras de hacerlo nunca, y tu me gustas, claro que me gustas. Eres fantástico, eres bueno, inteligente, te portas bien conmigo y bueno...estás como un queso.

  • ¿Pero?- me dijo con tristeza.

  • Que no me parece que esto sea una buena idea.

  • ¿Por Gio?

  • Ya has visto como está y solo porqué nos vió abrazados.

  • Pero él solo esta teniendo otra de sus rabietas, se la pasará.

  • Carlos me dijó que Gio le había dicho que está enamorado de mi.- Drew estuvo un rato sin decir nada.

  • Bueno, esto cambia las cosas. Gio no dice estas cosas a la ligera. ¿Tu le quieres?

  • No, pero no puedo estar contigo sabiendo que él está enamorado de mi. Y tampoco podría estar con él sabiendo que tu sientes algo por mi.

  • ¿Entonces?

  • Entonces será mejor que olvides lo que pasó y yo hablaré con Gio y le diré que ni siento nada por ti, ni por él.

  • No creo que esta sea la mejor solución.

  • ¿Tienes alguna mejor?

  • No, pero...

  • No hay peros Drew. Voy a intentar que todo vuelva a ser como antes y espero que tu pongas un poco de tu parte.


Me levanté y me fuí. Vale, si antes estaba hecha un lio ahora estaba hecha una mierda, no quería decirle a Drew que esa era la mejor solución, lo que quería era besarle y decirle que quería estar con él. Pero no podía, Gio y Andrew no podían dejar de hablarse por mi culpa. Estaba lloviendo pero me dió igual, salí de casa y heché a correr, tenía ganas de desconectar y no quería pensar mas en Andrew, al menos no de la manera en que pensaba en él. También necesitaba fuerzas para ir a hablar con Gio. Corrí durante horas y cuando porfin tuve el valor de ir a hablar con Gio ya había oscurecido. Él estaba en el bar recogiendo la mesa de los utlimos clientes que terminaban de marcharse, cuando entré no se giró porque sabía que era yo y estaba claro que no tenía ganas de hablar conmigo:

  • Gio.- le dije.

  • No quiero hablar contigo, Carol.

  • Lo sé, pero deberíamos hacerlo.

  • Vete a casa con Andrew y dejadme en paz.

  • He hablado con Drew.

  • Fantástico ¿Cuando es la boda?- preguntó ironicamente y todavía sin mirarme.

  • No hay nada entre Andrew y yo.- entonces si que me miró y vió que iba empapada.

  • ¿Qué te ha pasado?- me preguntó preocupado y acercandose a mi.

  • Nada, solo he estado por ahí toda la tarde.

  • ¿Y eso?

  • Necesitaba pensar en lo que te tengo que decir, Gio.

  • No me vuelvas a decir que no hay nada entre tu y Drew porque vi como os miraváis, veo como el te mira desde que apareciste en nuestras vidas.

  • En fin de año me beso, cierto.- Gio hizo una mueca.- pero no fue nada.- mentí.- bueno, quizá por su parte si, pero para mi solo fue un beso y porque me contagió el ambiente, yo no quiero estar con él y ya se lo he dicho.

  • ¿entonces estas aquí por...?

  • estoy aquí.- le corté.- porqué Carlos me dijo que le dijiste que estabas enamorado de mi. ¿ Es cierto?

  • Lo es.- dijo.

  • Pues esto no esta bien, Gio. Yo te quiero, te quiero mucho pero no de esa forma, al igual que no quiero a Andrew de esa forma, os quiero a ambos, pero como si fuerais mi família. Y no quiero que esto nos afecte, no quiero que vosotros rompáis vuestra amistad por mi porqué ni lo podría soportar ni corresponder. Quiero que todo sea como antes, y me gustaría seguir viviendo con vosotros, siempre que vosotros queráis. Si es demasiado duro para vosotros verme cada día, lo entiendo, me iré.

  • Tu no tienes que irte a ningún lado. Tu eres maravillosa, Carol. Y yo, bueno, me he comportado como un idiota, me sentía dolido porque pensaba que tu querías a Drew y si eso pasaba entonces me sentía como si sobrara y bueno también triste porque lo preferías a él en lugar de mi. Siento que mi comportamiento te haya disgustado y entiendo que no puedas quererme de la manera en que yo te quiero. Si tu quieres que todo sea como antes, lo intentré. Prometo tratarte como a una hermana y intentar que se me pase esto que siento por ti.

  • ¿De verdad?- le pregunté.

  • Supongo que me va a costar algo de tiempo, pero prometo intentarlo.

  • Gracias.

  • No tienes que darmelas.

  • ¿Puedo abrazarte?

  • Porfavor.- le abracé y el me estrechó fuerte entre sus brazos.-¿puedo preguntarte algo?

  • Claro.

  • ¿No eres lesbiana, no?

  • ¡Gio!- me heché a reir.- no, claro que no.

  • Es bueno saberlo.

  • ¿Por qué, ya querías buscarme novia?

  • Sí, te iba a pasar algunos telefonos.


Le ayudé a recoger y luego nos fuimos a casa, de camino le envié un sms a Drew para decirle que ibámos para allá y decirle lo que le había dicho a Gio, por si se le pasaba por la cabeza decirle algo y metía la pata.

Llegamos a casa y aunque ni Gio ni Drew se pusieron a hablar como antes, al menos se saludaron. Yo subí a mi habitacion para quitarme la ropa mojada y darme un baño de agua caliente, puse la ropa en la labadora y luego me relajé en la bañera. Tenía ganas de llorar, había solucionado las cosas con ellos, pero me sentía sola, terriblemente sola.


Cuando se reanudaron las clases la situación en casa ya era mas estable. Lo que ahora me resultaba díficil eran los ratos que pasaba con Drew en el coche mientras ibámos al instituto, los dos intentavamos hablar con normalidad pero yo me moría de ganas de mandarlo todo a la mierda y besarle, entonces pensaba en Giovanni y me contenía.

Por si fuera poco Lucy sabía que algo me pasaba y cuando le dije que me sentía sola insistió en buscarme un novio, estabámos en la hora de descanso y mientras Lucy y Rulo habían ido a por algo de comer yo les esperaba en las escaleras, cuando volvieron Lucy venía con expresion de triunfo en la cara:

  • Carol, tengo grandes noticías.- me dijo.

  • Me das miedo.

  • El viernes tienes una cita.

  • ¿Quéééé?

  • Pues eso, que he hablado con Rulo y tiene un amigo perfecto para ti.- miré a Rulo y puse mala cara.

  • Si es amigo suyo no creo que sea para nada perfecto para mi.

  • ¿Tengo que sentirme ofendido?- dijo él riendo.

  • No me gustan los macarras.- le dije, se lo decía en broma ya que siempre le llamaba macarra y delinquente en plan coña. No es que no lo fuera pero no se lo tomaba mal.

  • Habló la pija.- él me llamaba pija.

  • Perdona, pija no, tengo buen gusto, cosa que tu no.

  • Niños a ver si os comportáis.-dijo Lucy.

  • Ha empezado ella.- dijo Rulo.

  • Calla. Carol el viernes saldras con él quieras o no, nosotros también vendremos. Pillaremos una pizza y luego un cine, nada mas.

  • Lucy...

  • Vamos, que Jorge es muy majo, yo le conozco, te gustará.

  • ¡Te voy a matar!

  • ¿Eso significa que vas a venir?

  • sí.

  • Genial.


Cuando llegó el viernes no sabía que ponerme, estaba plantada delante del armario en ropa interior. Lucy que estaba conmigo no paraba de dar la brasa:

  • ¿Te decides ya?

  • No, porque si me arregló ese idiota va a pensarse que me he arreglado para él.

  • Ven tal hi como vas, seguro que le encanta.

  • Ai, y que graciosa eres.

  • Vamos a ver.-Se levantó de la cama y dejó a Drácula en el suelo, luego se puso a rebuscar por mi armario. Cogió un vestido rojo.- ponte este.

  • No, es demasiado corto.- volvió a colgarlo.- luego sacó unos vaqueros Fornarina.

  • ¿Vaqueros?

  • Vale, pero estos son muy ajustados.

  • ¡Carol, no me toques los ovarios!

  • Está bien.-y me puse los vaqueros que eran terriblemente estrechos.

  • Hmm, te sientan genial.- buscó una camiseta y me dió una de negra con escote redondo y luego me puso un cinturon rojo y ancho debajo de las tetas.

  • ¡Oye!- le dije.- no quiero ponerme el cinturon.

  • Por Dios Carol, ¿quieres que te vaya a buscar un hábito de monja? Lo que llevas puesto es lo mas discreto que te he visto en todo el año.- y tenia razón.

  • Está bién.

  • Ahora ve, y haz algo con tu pelo y maquillate.- me planché el pelo, me pinté los ojos con eyeliner y algo de sombra negra y me puse gloss en los labios.

  • ¿Ya estás contenta?- le preunté a Lucy cuando salí.

  • Sí. ¿Qué zapatos vas a ponerte?

  • No se, qualquiera.- cogí unos negros de tacón alto pero ancho.

  • Vale, estás perfecta. Aunque tu siempre lo estás así que...- me puse unos pendientes y cogí la cazadora de cuero. Cambié mi monedero de bolso y luego nos fuimos. Bueno, fuimos al comedor porque Rulo y su amigo vendrian a recogernos. En el salón viendo la tele estaban Drew y Gio.

  • Gio.- dije.- esta noche no se si vendre, y si vengo voy a venir tarde.

  • ¿Y eso? ¿os vais de juerga?- preguntó.

  • Mas o menos.- dije yo poniendo mala cara.

  • ¿Y esa cara?- preguntó Andrew.

  • Le he buscado una cita.- dijo Lucy.- pero no está muy entusiasmada. Gio y Drew se envararón.

  • ¿Vas a ir así?- me dijeron los dos a la vez.

  • Sí ¿por qué? ¿voy mal?- dije preocupada.

  • Un poco ajustada, ¿no?- dijo Drew.

  • Oh venga, profe.- dijo Lucy.- ya está bién que seas su hermano, pero va perfectamente.- llamaron a la puerta.

  • Yo abro.- dijo Gio.

  • No, no hace falta, ya nos vamos, os veo luego.- Gio y Drew nos siguieron hasta la puerta, abrí y ahí estaba Rulo con su amigo.-Hola- dijimos Lu y yo.

  • Chica, ya podrías vivir en un sitio menos apartado, me ha costado la leche encontrar esto.

  • Si tu eres un poco tonto no es culpa nuestra.- dijo Lucy.- bueno, Jorge Carol, Carol Jorge.- dijo Lucy presentandonos. El chico no estaba mal, era alto, moreno, ojos oscuros. Guapo, sí...pero lo que yo digo, un macarra.

  • Hola.- le dije al ver que el no reaccionaba, estaba atontado mirandome.

  • Joder, tia. Rulo me dijo que estabas buena pero no pensé que lo estuvieras tanto.- vale, el chico bajó 100 puntos de golpe.

  • Oye tu, ten cuidado con lo que le dices a mi hermana.- dijo Drew des de detrás de mi.

  • ¿ Qué pasa profe?- le saludó Rulo.

  • Bueno, vamonos. Adiós.- les dije a Gio y Drew. Empujé a Lucy y cerré la puerta.- pesados.- dije.

  • Oh, es tu hermano, es normal.- dijo Lucy. Subimos a la chatarra que Rulo tenía por coche.


Lucy subió delante con Rulo y yo me encontré sentada al lado del cromañón, ui perdon, Jorge. Fuimos a comer unas pizzas, bueno, yo fingí que la comía pero por suerte tenía una papelera al lado e iba tirandola cuando nadie me miraba con mi velocidad vampírica. Cómo el chico mas hablaba mas la cagaba, de verdad...que pena de tio. Él y sus colegas y sus porros y el botellón y las pivas. Dios, como he odiado siempre a los tios que hablan así:

  • ¿ Y tu, qué haces Jorge, trabajas?- le dije intentando ser amable.

  • Curro en la empresa de mi padre.- me dijo.

  • Ah, y ¿qué haces ahí?

  • De momento de mozo, mi padre no se fía de mi.

  • Normal.- dijo Rulo.

  • ¿Y tus viejos, de que curran?- me dijo.

  • Estan muertos.- le dije.

  • Ah tia, lo siento, que palo.- dijo.

  • Ya...bueno, no pasa nada.

  • ¿ Así que vives con tu hermano?

  • Y con un amigo.

  • ¿ El guapito ese que estaba en tu casa?

  • Ese.

  • ¿Qué pasa que tu hermano es sarasa y vives con él y con su novio?- preguntó.

  • ¡Oh no!- exclamó Lucy.-¿Tu hermano y Gio son gays?

  • Nooo, claro que no. pero son amigos des de la infancia y no se, cuando murieron mis padres Drew y Gio ya compartían piso así que...

  • Que susto.- dijo Lucy.

  • ¿Pasaría algo si mi hermano fuera gay?- dije mirando a Jorge.

  • Que va, lo decía porque mi hermano pequeño lo es, y me hubiera hecho gracia que el tuyo lo fuera.

  • ¡Ah!- dije.

  • Bueno ¿nos vamos al cine?- dijo Rulo.

  • Claro.- saqué mi monedero para pagar mi pizza y mi bebida.

  • ¿Pero que haces?- dijo Jorge.- que el Jorge se enrolla y te invita, no te pienses que soy un rata.

  • Ah, bueno, gracias.- le dije, los chicos se levantaron y fueron a pagar, Lucy me arrastró al baño.

  • ¿Bueno, qué te parece?- me preguntó.

  • Es un poco garrulo, Lucy.- le dije.

  • Vale, es cierto que es un poco bruto hablando, pero no me digas que no es guapo.

  • No está mal, le iria bién un cambio de look, pero bueno.

  • No seas superficial.

  • No soy superficial, pero es que su carácter me gusta menos que su aspecto.- Lucy se rió.

  • ¿Así no te gusta nada?

  • No.

  • Bueno, pues aguanta esta noche, tampoco hace falta que le dejes al chico la autoestima por los suelos.

  • Lo intentaré.

  • Bueno, vamos.


Salimos del baño y ellos ya nos estaban esperando, volvimos a coger el coche/chatarra de Rulo y nos fuimos al cine. Jorge pagó mi entrada y me preguntó si quería palomitas, le dije que no. como era de esperar, el tipo se sentó a mi lado en el cine y poco rato después de apagar las luces intentó ponerse a hacer manitas conmigo, no ayudó mucho el hecho de que Rulo y Lucy estaban enrollandose en el asiento de al lado. El chico era insistente, no paró de buscarme durante toda la proyeccion y si os digo la verdad yo ya no sabía en donde meterme. Respiré tranquila cuando empezaron los titulos finales y encendieron las luzes. Cuando salimos del cine, vi por ellos que hacía un frío terrible, ajuste mi chaqueta y ellos empezaron a comentar la pelicula:

  • ¿Qué hacemos ahora?- dijo Rulo.

  • ¿Vamos a tomar algo, no?- Jorge.

  • Yo...tengo que ir a echar una mano en el pub.-dije.

  • ¿Qué pub?- dijo Jorge.

  • El Strav.

  • Pues vamos allí y así nos invitas, ¿no?

  • Es una buena idea.- dijo Lucy.

  • Pues vamos.- llegamos al Strav y ni Gio ni Andrew se pusieron muy contentos de ver mi compañía. Rulo, Jorge y Lucy se sentaron en los taburetes y yo pasé al otro lado de la barra.- ¿Qué quereis?- les dije.

  • Vodkha con limon.- dijo Lucy.

  • Una cerveza.- dijo Rulo.

  • Ron con coca.cola.- Jorge.- fui a dejar la chaqueta y el bolso y les serví.

  • ¿Cómo ha ido?- se acercó a preguntar Drew.

  • Bien.- dije. Drew me miró con incredulidad.

  • Tu.- le dijo a Jorge.-¿te has comportado con mi hermana?

  • Ai Drew, dejanos, no seas plasta.- le dije.

  • Eso son 17 euros.- dijo Gio.

  • Les estoy invitando, Gio.- dije.- y basta de comportaros como gilipollas.- les dije.- y os lo digo a los dos.

  • Nosotros no nos estamos comportando como gilipollas.- protestó Gio.

  • Nooooo...anda hombre, que teneis una edad, y yo también.

  • Eres joven para andar con chicos.- dijo Drew.

  • Tengo 18, y dejame en paz.- me estaban poniendo de los nervios. Se fueron a atender a ortos clientes.

  • ¿Son siempre así?- preguntó Jorge.

  • Bueno...da igual, vamos a bailar.


Fui a bailar con Lucy, Rulo y Jorge. Gio y Drew no dejaban de mirarnos, miraban a ver que hacía y que no, de verdad es que me estaban poniendo histerica. Rulo y Lucy volvían a estar besuqueandose y sabía que Jorge se moría de ganas de hacer lo mismo. Pero pasó, Gio me hizo señas para que fuera a hablar con ellos y eso fue la gota que colmó el vaso:

  • ¿Y ahora qué?- dije.

  • Oye Carol, este tio es un imbécil ¿quieres que te lo quitemos de encima?

  • ¡No!- les grité.- no quiero que me saqueis de encima a nadie, lo que quiero es que dejéis de inviscuiros en mis asuntos. Y ese chico no es un imbécil, me gusta.- les mentí. Y luego les dejé ahí y me fui directa a Jorge y le besé.

  • Coño tia, pensé que no te gustaba.- dijo él cuando terminé de besarlo.

  • Pues no pienses tanto.


Jorge sonrio y volvio a besarme. Ahí comenzó uno de los errores mas grandes de mi vida.



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