MAS VAMPIROS...AN

>> sábado, 29 de agosto de 2009

9.INFIEL.


El lunes por la mañana ir a clase en el coche con Drew era la ultima cosa que me apetecía hacer. Solamente eran unos diez minutos pero a mi se me hicieron eternos. Cuando llegamos me bajé del coche rapidamente y fui al encuentro de Lucy que estaba abrazada a Rulo:

  • Buenos días.- les dije.

  • Y llegó papá Noel.- dijo Rulo mirandome. Yo iba con vaqueros blancos, jersey de lana blanco y el abrigo que era rojo.

  • Habló Rocco Sifredi- le dije haciendo referencio a su vidio con Lucy. Él miró a Lucy y se puso rojo.

  • Bueno, haya paz por la mañana.- dijo Lucy.-¿No estáis contentos? ¡Pasado mañana nos vamos a esquiar!

  • Es verdad. Aun tengo que buscar a alguien que me deje un mono de esquí.- dijo Rulo.

  • Yo te puedo prestar.- le dije.- pero sólo si me lo pides porfavor.

  • Pensé que Andrew venía como profesor acompañante.- dijo Lucy.

  • Y viene, pero le puedo prestar el equipo de Gio. ¿Así?- dije mirando a Rulo.

  • Carol porfavor ¿serías tan amable de prestarme el equipo de esquí?- y puso la mejor de sus sonrisas.

  • Claro que sí. Te lo traeré mañana.


Fuimos a clase y la mañana fue mas o menos normal, lo unico que bueno, Lucy parecia que hubiera ganado la lotería o un viaje a Cancún o un vale para comprar en Calvin Klein. La tipa estaba encantada con el tema de que yo fuera un vampiro, si yo la hubiera dejado ella lo habría gritado a los cuatro vientos. Las tres clases pasaron rapidas y llegó la hora del descanso. Salí junto con Lucy y Rulo y justo en la puerta me encontré a Alba, sí Alba la chica que se había acostado con Drew y os aseguro que no estuve nada contenta de verla, ella me reconoció por supuesto y me saludo con una sonrisa, recordé lo que había decidido y se la devolví:

  • Hola.- me dijo.

  • Hola ¿qué haces por aquí?- era obvio pero se lo pregunté intentando sonar simpatica.

  • Pues he quedado con tu hermano ¿lo has visto?

  • Justo terminamos la clase con él así que estará saliendo.

  • Carol, vamos a comprar comida.- me dijo Lucy.

  • Ok, ahora vengo.- ellos se fueron y me quedé charlando con Alba.- Oye Alba.- le dije para demostrarle que me he acordaba de su nombre.- perdona por lo del otro día, se que estuve un poco borde. Bueno muy borde.

  • Oh, tranquila no pasa nada.

  • Es que estaba con la regla.- me inventé. Ella se rió.

  • Bueno así normal, tendrías que verme a mi con ella, estoy que muerdo.

  • Te comprendo perfectamente.- vi a Andrew acercandose.- mira aquí viene Drew.

  • ai...- dijo Alba y mientras lo miraba venir hacia nosotras se le puso cara de boba. Estaba claro que Andrew le gustaba.

  • Perdona que haya tardado.- dijo Drew cuando estuvo con nosotras.

  • No pasa nada, tu hermana me ha entretenido.- Andrew me miró y arqueó una ceja.

  • No me mires así, he sido buena, lo prometo.- le dije.

  • Es cierto.- dijo Alba.

  • Bueno me voy, ya nos veremos.- dije.


Bajé las esclaeras de la entrada y me fui a buscar a Lucy y Rulo, pero oh, oh...no estaban solos, con ellos estaba Jorge.

¡Mierda, mierda y mierda! Pero una mierda como un piano, me había olvidado completamente de Jorge. ¿Con qué cara lo miraba yo ahora? Vale no tuve tiempo para pensarlo, él me saludó y vino contento hacía mi. Me besó, y no me dió un piquito precisamente. Después de eso y de haber reprimido mi lado chungo con la nueva novia de Andrew sólo le pude decir:

  • ¿Qué haces aquí?- mi voz sonó fría.

  • Bueno, he venido a verte.

  • Podrías haber avisado.

  • Lo siento.- dijo.- no quería molestarte.- yo suspiré.

  • Bueno, no importa. ¿Cómo estás?

  • Bién ¿tu? Porqué el sábado de te fiste prácticamente correindo y a parte del sms, no he sabido nada mas de ti.

  • Ya bueno...he estado ocupada.


Quería decirle que no quería nada con él, que lo sentía pero que me dejara en paz...pero no se lo dije, no se lo dije porqué no me pareció un buen momento, estábamos con Rulo y bueno, Lucy ya sabía que yo me había acostado con Arion pero igualmente no tenía porqué humillar a Jorge y darle calabazas delante de ellos. Así que cuando terminó la hora dejé que me acompañara al instituto, mientras andábamos él cogió mi mano y yo pensé que la cosa se estaba poniendo fea.

Cuando llegamos al instituto vi que Drew y Alba también estaban de vuelta, estaban hablando y tenían las manos entrelazadas, él le estaba diciendo algo y ella le sonreía, entonces él se inclinó y la besó. Viendo eso me entraron unas ganas locas de llorar y bueno, la verdad es que no sacó nada bueno de mi porqué me giré hacía Jorge y lo besé. Lo hice porqué esperaba que Andrew me viera, quería que pensara que me importaba una mierda que él fuera besandose por ahí con otra. No sé si me vió o no.

cuando dejé de besar a Jorge maldije para mis adentros, ya lo había vuelto hacer, me había dejado llevar por mis impulsos y sólo había empeorado las cosas con Jorge. Si es que hay veces que yo misma me odio...

  • Entonces ¿Nos vemos esta tarde?- me dijo.

  • Hmm, esta tarde no puedo.- y era cierto, había quedado con Arion.- pero ¿Qué te parece mañana por la tarde?

  • Bien.

  • Pues te llamo y te digo la hora y el sitio.

  • Genial.


Me besó otra vez y se marchó. De mañana no pasaba, mañana le iba a decir que no quería estar con él. Lo juro.

Volví a clase y menos mal que era un vampiro porqué de no haberlo sido me hubieran preguntado algo y yo no hubiera podido responder ya que tenía mis pensamientos puestos en Andrew, Jorge y Airon. Cuando terminaron las clases me fui a casa con Andrew, tenía practica de coche pero quería pasar por casa a cambiarme, Arion sabía queyo me ponía estupenda por qualquier cosa y si me volvía a presentar a su casa con vaqueros se iba a pensar que no me importaba lo mas mínimo. Así que fui a casa me puse medias negras, una minifalda vaquera y bueno, me dejé el jersey que traía puesto. Me volví a calzar los descansos de nieve y me fui como un rayo a la autoescuela. Mañana por la mañana tenía el examen por lo que me iba a saltar la mayoría de las clases, el profesor me dijo que me veía preparada para hacer el examen. si...claro, él lo único que veía eran mis muslos que no dejó de mirarlos durante toda la hora...¡pervertido!

Cuando terminé la clase me fuí hacía casa Arion. Mientras andaba hacía allí me di cuenta que no sabía que esperar. Estaba claro que después de habernos acostado no ibámos a ponernos a hacer manitas otra vez. ¿Pero hacerlo otra vez? Esperaba no ponerme a pensar en Andrew.

Pero no, no fué así.

Arion me abrió la puerta sólo con vaqueros, los llevaba bajos y estaba claro que no había nada debajo, nada de ropa quiero decir. Le recorrí el cuerpo, ¡EL CUERPO! Con la mirada y mis hormonas volvieron a traicionarme. Le puse la mano en el pecho y lo empujé hacía dentro, en el proceso dejé caer mi bolso en el suelo y salté a sus brazos. Él me cogió facilmente y cerró la puerta, nuestros labios se encontraron y nuestras manos se movieron por todo nuestro cuerpo. Pronto nos encontramos desnudos, en el suelo (otra vez) y jadeando de palcer.

Mas tarde, me ruboricé interiormente sólo de pensar en lo que habíamos hecho esa tarde. Arion era alucinante, vale, no es que hubiera provado con nadie mas pero no imaginaba que alguien pudiera ser mejor en el sexo que él, sólo de pensar en él o en sus manos hacia que un calor intenso recorriera mi cuerpo:

  • Entonces ¿te vas a esquiar el miercoles?- me preguntó mientras me vestía.

  • Sí ¿vas a echarme de menos?

  • No lo dudes.

  • Asi me gusta.

  • ¿Por qué no te quedas esta noche?

  • Porqué creo que hemos hecho suficientes cosas esta tarde.

  • Aun me quedan cosas que enseñarte.

  • No lo dudo. Pero hay tiempo.

  • ¿Vendrás mañana?

  • Sí. Quiero que me esneñes eso que dices que me tienes que esneñar.

  • Oh, asi vale.- nos reimos.

  • Bueno, que te vaya bién mañana en el examen.- me dijo ya en la puerta.- si no piensa que siempre le puedes chupar la sangre.

  • ¡Vaya! No me había dado cuenta de eso.- le di un beso.- hasta mañana.

  • Chao nena.


Me reí y empecé a bajar las escaleras. Nena...si es que lo que una tiene que oir. Cuando iba para casa pensé que le había dicho a Rulo que le iba a llevar el equipo de esquí de Gio a la escuela pero yo mañana no iba a ir a la escuela así que saqué el móvil y le llamé, constestó cuando ya iba a colgar:

  • ¿Qué pasa Barbie?- me dijo a modo de saludo. Genial, ya tenía un nuevo apodo.

  • ¿Qué pasa ¿no te sabes mi nombre? Te sale en la pantalla. ¿o es que no lo puedes recordar des de que lo lees hasta que me contestas?- él se rió.

  • Me se tu nombre, pero disfruto provocando tu irritación.

  • Fantástico.

  • Bueno ¿Quieres algo o sólo me llamas para escuchar mi fantástica voz?

  • Te llamo porqué mañana no voy a ir a la escuela, tengo el examen de conducir y como te dije que te llevaría el equipo...

  • Bueno, pues lo vengo a buscar a tu casa mañana por la tarde.

  • No voy a estar. ¿Quieres venir a buscarlo ahora?

  • Si no hay mas remedio...ahora vengo. Espero que no sea una excusa para seducirme y meterme en tu cama.

  • Oye niño.- le dije riendo.- que ya se que tienes gustos un poco raros y a mi estas cosas no me van.

  • Ah...es verdad, no me acordaba que estoy hablando con la Virgen Maria.

  • Idiota...

  • Nos vemos ahora.


Y me colgó. Me apresuré a llegar a casa porqué le había dicho a Rulo que iba a estar allí. Cuando llegué a casa no había nadie, bueno Drácula que se puso muy contento de verme y cuando le cogí en brazos me lamió las orejas. Le dejé la puerta abierta para que pudiera salir a fuera a hacer sus necesidades y yo subí a mi habitación. Dejé el abrigo y me quité las botas. Encendí el ordenador y fui hacía la habitación de Gio para buscar su equipo pero oí el ruido de un motor y bajé para recibir a Rulo. Rulo dejo el coche y se bajó, vino hacía mi seguido de Drácula:

  • Hola.- me dijo y me dio dos besos, me quedé extrañada porqué nunca me los daba.

  • Pasa.- le dije.- iba a buscar las cosas mientras llegabas, pero te has adelantado asi que no se dónde estan.

  • No pasa nada, tampoco tengo nada que hacer.- Me siguió por las escaleras hacia la habitación de Gio.- joder con la casa.- Dijo mirando a su alrededor.- pensé que Lucy exageraba cuando decía que estás forrada.

  • Ya ves, son sólo cosas.- Una vez en la habitación de Gio miré en su enorme armario pero no encontré nada. Así que le llamé al móvil y me dijo que estaba en una caja en el garaje. Fuimos y cuando encendí la luz los ojos de Rulo no pudieron ver nada mas que los coches que había ahí guardados.

  • ¡Ah! Como te odio.- dijo acariciando el Hummer.

  • A mi no, a mi hermano.

  • Es lo mismo.


Mientras él examinaba los coches y motos en profundidad yo enconté su equipo de nieve. Después de dirigir una mirada nostalgica a los autos salió del garaje seguido por mi. Le acompañe hasta su decrepito coche y después de despedirse se fue.


Por la mañana antes de hacer el examen estaba nerviosa, sabia que tenía el tema de la conducción dominado pero todo el mundo me había metido el miedo en el cuerpo, la gente equiparaba examinarse del carné de conducir con que te eligieran para trabajar en la NASA. El examinador era un hombre de unos 50 años que estaba en un período de calvicie muy abanzada, el hombre cuando me vió esperando con el chico que haría el examen conmigo me dedicó una lasciva mirada y me dieron ganas de arrancarle la cabeza.

Mi compañero hizo el examen conmigo y la verdad es que si yo no hubiera sido inmortal y segura de ser inmune a los accidentes de tráfico, me hubiera preocupado por mi vida. El chico lo hizo fatal y porsupuesto suspendió. Yo aprové.


Por la tarde llegó mi verdadero examen, había quedado con Jorge antes de que él entrara a trabajar y me dirigí hasta su trabajo pensando en lo que le iba a decir. Él estaba ahí con un mono azul de trabajo y su cazadora de cuero, en cuanto me vió me sonrió:

  • ¿Qué, has aprovado?- me preguntó porqué sabia que esa mañana había hecho el examen.

  • Sí.

  • ¡Felicidades! Eso habrá que celebrarlo.- se acercó a mi y me rodeó con sus brazos para besarme. Esta vez me aparté.

  • Jorge, no. He venido aquí para hablar contigo.

  • No quieres estar conmigo.- no lo dijo a modo de pregunta.

  • Lo siento.- le dije.- Tu eres un encanto, pero no soy buena para ti.

  • No digas eso. Di que no te gusto o que te gusta otro pero no digas que no eres buena para mi porqué eres la tia mas cojonuda que he conocido. Entiendo que una chica como tu no quiera nada con un tipo como yo.

  • Jorge, no. no es por ti, de verdad.

  • Claro que es por mi. Mirame, soy un bruto y un tonto. Tu eres guapa, eres lista, tienes dinero...está claro que no jugamos en la misma liga.

  • Jorge, te aseguro que eso no tiene nada que ver. Estoy segura que cualquier chica haría cola para estar contigo, porqué vale, puede que no den nunca un premio novel pero eres tierno y amable. Sabes hacer reir a una chica y oye, eres muy guapo.

  • Pero no te gusto.

  • Si me gustas. Pero estoy enamorada de otro.- eso era totalmente cierto.

  • Entiendo.

  • Lo siento, Jorge. De verdad que lo siento.

  • Bueno podemos ser amigos ¿no?

  • Si tu quieres, sí. Claro que si.


Después de charlar con Jorge me fui a casa Arion. Estuve con él toda la tarde y por la noche, a eso de las 10, Arion me acercó a casa. Cuando llegué Gio estaba viendo la tele y me dijo que Andrew estaba en casa de Alba asi que me tumbe en el sofá con mi cabeza en el muslo de Gio y vimos juntos una pelicula. Después subí a hacerme la maleta.

Andrew y yo nos fuimos temprano de casa ya que el autobus salía a las cinco, Gio nos dejo en el instituto como si fuera nuestro padre, solo le faltó sacar unos bocadillos de su bolso y darnoslos. Andrew se fue a donde los profesores, venían tres mas y yo me quedé mientras con Gio, Gio me abrazó y me besuqueó:

  • ¡Ai!-me quejé yo en uno de sus achuchones.

  • Portate bien y no te metas en lios. Nada de emborracharte o de fumar hierba.- me dijo burlandose de mi.

  • Mierda Gio, ya me has arruinado el plan.- Cuando empezaron a llegar mis compañeros, no solo los de clase si no de todos los cursos Gio se fue, no sin antes gritarle a Drew que estaba en el otro lado de la calle.

  • Bueno mi amorsito, portate bien.- y le envió un beso. Os juro que la cara de Drew no tuvo precio y la del resto de gente que había por allí tampoco, yo estuve cinco minutos riendome a carcajada limpia. Lucy llegó con una maleta enrome, bueno la mía también lo era, y frotandose los ojos.

  • Ah- me dijo.- está claro que esto de madrugar no es lo mio.

  • No hace falta que lo vuelvas a decir.


Como según Lucy hacía un frio para morirse subimos al autobus, que era de dos pisos, y nos sentamos. Nos sentamos en el piso de arriba en los asientos delanteros porque Lucy dijo que cuando saliera el sol se estaría genial. Sentadas ahí vimos llegar a Rulo y al resto de gente que aún no había llegado. Finalmente estuvimos todos y nos fuimos. Lucy puso su cabeza sobre mi hombro y se durmió en unos minutos. Todo el mundo hizo lo mismo. Después de dos horas mas o menos la gente se despertó y empezaron a armas jaleo, Andrew subió a llamarnos la atencion, y genial, me encontró a mi en el medio de todo el sarao y con Pedro un chico de clase cogiendome en brazos, el muy animal me había tirado un MP3 a la cabeza, bueno iba para quien se sentaba detras de mi pero me dió de lleno y yo estaba cobrando mi venganza, Andrew se nos quedó mirando e hizo una mueca al ver que las manos de Pedro estaban peligrosamente cerca de mi culo, Pedro me soltó al insante:

  • Gracias por dejar de meterle mano a mi hermana en mi presencia.- dijo con cínismo.

  • No me estaba metiendo mano.- le dije ofendida. Él me ignoró.

  • A ver si os comportais un poco que parece que esteis en guerra. Tu.- le dijo a Pedro- sientate ya. Tu ven conmigo.- me dijo a mi.

  • ¿Por qué?

  • Porqué parece que siempre estás en medio de todos los follones.

  • Que no he hecho nada, que me ha tirado un MP3 a la cabeza.

  • Es cierto, fue mi culpa.- dijo Pedro.

  • Callate. Vamos Carol.

  • Que te he dicho que no.- me reboté.

  • Genial, si quieres quedarte aquí comportandote como una fulana estupendo. Tu veras niña.- de pronto se hizo un silencio general. ¿Fulana? ¿enserio Andrew me había llamado fulana? Sentí la rabia crecer y no pude hacer nada para controlarla, le di un tortazo que le giré la cara. Se oyeron algunas expresiones de fondo.

  • Que te den por culo.- le dije. Y fui a sentarme con Lucy.


No se lo que hizo Andrew, supongo que volvió abajo con los otros profesores. Pero si se lo que hice yo, sentarme con Lucy y sentirme como una mierda durante el resto del viaje. Lucy intentaba consolarme pero no había ningún tipo de consuelo para mi. El hombre del cual estaba enamorada me había llamado fulana delante de una multitud. Al menos podía mantener mi dignidad aunque me moría de ganas de llorar era físicamente imposible que lo hiciera y en ese momento lo agradecí.

Finalmente llegamos, dejamos las cosas al hotel y luego, después de ponernos el equipo de nieve nos fuimos a esquiar. Yo había esquiado durante toda mi vida por lo que se me daba bién, si a eso le sumabas mi gracia vampirica me convertía en diosa del esquí, bueno, del snowboard mas concretamente. Nos dividieron en grupos según nuestro nível y según si hacíamos esquí o snow. En mi grupo eran casi todo chicos y teníamos un monitor argentino, que aunque mi humor estaba por los suelos, pude apreciar que estaba como un queso manchego.

Esquiamos hasta que cerraron las pistas y luego volvimos al hotel, yo compartía la habitación con Lucy y cuando llegamos estuvimos un buen rato elogiando el culo de mi monitor. Un rato antes de la cena llamaron a nuestra puerta, abrió Lucy y resultó que era Drew:

  • ¿Te importa dejarnos un rato?- le dijo Drew a Lucy amablemente.

  • Claro que no, iré a ver que hace Rulo.- Lucy se fue.

  • ¿Qué coño quieres?- le dije a Andrew.

  • Pedirte disculpas.

  • No las quiero.

  • Carol de verdad, no se porqué te dije eso.

  • Pues yo si, me lo dijiste porqué eres un idiota machista que no puede reconocer que tiene celos. Tu tienes derecho a encontrar a alguien que te guste y ahí yo no puedo decir nada, pero si yo hago lo mismo ya soy una fulana.

  • No es eso...

  • ¿Ah no? ¿Y entonces que es?

  • ¡Vale, sí! Es eso, ¿pero que quieres que te diga? ¿qué me muero de celos cada vez que te veo hablando con otro? Pues sí. ¿Qué me muero sólo de imaginarte con ese tal Jorge? Pues sí. ¿Qué me muero de ganas de besarte y de hacerte el amor cada vez que te veo? Pues claro que sí, Carol.


Sin decirnos nada mas nos miramos a los ojos y luego el me agarró para darme un tórrido beso.

1 susurros:

feña 30 de agosto de 2009, 13:29  

buenisssimo... ya quiero seguir leyendo.
Esto me intriga

saludos desde Santiago de chile

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